Neonato de 26 días de vida sin antecedentes de interés, que acudió al Servicio de Urgencias por presentar dos episodios paroxísticos; el primero con retroversión ocular e hipertonía generalizada de varios minutos de duración, en relación con una toma, que precisó estimulación para su cese. Un segundo episodio consistente en hipertonía generalizada con cianosis facial asociada mientras dormía, de varios minutos de duración. No movimientos anormales acompañantes. A su llegada a Urgencias se encontraba asintomático, asociando fiebre de 12horas de evolución con mucosidad nasal y vómitos. Alimentado con lactancia materna exclusiva con adecuada ganancia ponderal, sin antecedentes de reflujo gastroesofágico y con ritmo intestinal normal.

Existía ambiente epidemiológico familiar (hacinamiento con múltiples convivientes sintomáticos).

Exploración física sin alteraciones salvo tendencia a la hipertonía de miembros e irritabilidad, sin clonus y con reflejos osteotendinosos algo aumentados, tono normal, consciente. Llanto enérgico.

Al ingreso se realizó analítica de sangre, cultivos de sangre, orina, heces, virus respiratorios en lavado nasal y LCR. Debido al contexto epidemiológico se realizó exudado nasofaríngeo para SARS-CoV-2. En la analítica sanguínea se observó un recuento leucocitario normal con linfocitos en rango inferior a la normalidad (linfocitos: 2.100/μL). Sin alteraciones de la serie roja. Función renal, hepática e iones normales. CPK y LDH aumentadas (380U/L y 390U/L, respectivamente). Coagulación sin alteraciones salvo fibrinógeno discretamente elevado (418mg/dL). Proteína C reactiva negativa. Tóxicos en orina negativos.

Durante su estancia hospitalaria presentó fiebre en las primeras 24horas (máximo 38,8°C) asociando irritabilidad y deposiciones líquidas. En este contexto, se solicitaron antígenos de virus en heces los cuales resultaron negativos. Se completó estudio con ecografía cerebral, en la que no se evidenciaron alteraciones. Se realizó monitorización de la función cerebral a través de EEG integrado por amplitud, que se mantuvo durante 36horas, mostrando un trazado continuo con ciclos vigilia-sueño, sin registro de crisis eléctricas, ni clínicas.

Ante síndrome febril con clínica neurológica se inició antibioterapia empírica que se mantuvo hasta la negatividad de los cultivos. Hemocultivo, urocultivo, cultivo LCR, coprocultivo: negativos; VRS y gripe A y B: negativos. Positividad PCR SARS-CoV-2.

El paciente permaneció ingresado durante 6 días. Se mantuvo en aislamiento por gotas y contacto en una habitación con presión negativa y se restringieron las visitas según protocolo. La evolución clínica fue satisfactoria, afebril desde el 2.o día. Sin crisis convulsivas evidenciadas. Neuroconducta adecuada a la edad. Se dio de alta con recomendaciones de aislamiento en domicilio, seguimiento telefónico y cita para control clínico en neuropediatría y realización de electroencefalograma.