El paciente era una mujer de 54 años que acudió a consultas de Oftalmología por dolor en el OI y diplopía transitoria. En el estudio biomicroscópico se evidenciaba una queratoconjuntivitis bilateral leve y valores de presión intraocular de 20 mmHg en cada ojo. No presentaba exoftalmos ni retracción palpebral. A la exploración de los MOE presentaba un déficit en la supraducción en el OI. En una Interconsulta al Servicio de Endocrinología se le diagnosticó la alteración tiroidea. Se consideró fase activa grado moderado, y el tratamiento comenzó a los 15 meses del inicio de los síntomas.