Varón de 74 años que había ingresado por un cuadro de hemiparesia izquierda leve con pérdida de fuerza, de sensibilidad e hiperreflexia. La Tomografía Computerizada (TC) craneal detectó una lesión hiperdensa en la región parietal derecha con múltiples lesiones blásticas en costillas y columna dorsal en el TC torácico, todo ello compatible con metástasis. En la Resonancia Nuclear Magnética craneal se detectó también una masa intraocular en el ojo izquierdo (OI), hiperintensa en T1 y con captación de contraste e hipointensa en T2.

La presencia de un síndrome prostático con una próstata pétrea al tacto rectal orientó al diagnóstico del tumor primario, confirmándose un adenocarcinoma mediante biopsia prostática con valores de 2 + 2 en la escala de Gleason. El PSA (prostate specific antigen) era de 483 ng/ml.

A la exploración oftalmológica tenía una agudeza visual (AV) con corrección óptica de 0,8 en ojo derecho (OD) y de 0,6 en OI. El fondo de ojo del OD era normal, mientras que en el OI, aunque el paciente estaba asintomático, tenía una gran masa intraocular de color grisáceo, con un pequeño desprendimiento de retina asociado, que ocupaba el sector temporal y que alcanzaba área macular. En la ecografía la masa aparecía con ecogenicidad media y unas considerables medidas de 17 mm de base por 8 mm de altura.

El paciente inició un tratamiento para el carcinoma de próstata avanzado mediante un bloqueo androgénico máximo, asociando un antiandrógeno (bicalutamida) con un agonista de LH-RH. Aunque no hubo cambios en la AV, la metástasis coroidea fue disminuyendo de tamaño hasta llegar a su desaparición clínica a los 2 meses del inicio del tratamiento. En el fondo de ojo, quedó un moteado hiperpigmentado en el área de la lesión acompañado de una alteración del epitelio pigmentario macular. La evolución de los valores de PSA fue hacia una disminución a 31,26 ng/ml a los 4 meses y a 0,49 ng/ml a los 7 meses. La remisión de la metástasis ocular se mantiene a los 14 meses de seguimiento.