Se presenta a un varón de 82 años, que consulta por parestesias e inestabilidad a la marcha de tres meses de evolución. No había historia familiar de polineuropatía previa ni antecedentes personales de interés. El examen neurológico era compatible con una polineuropatía sensitivomotora junto debilidad proximal de miembros inferiores y el estudio electrofisiológico, inicialmente, mostró un patrón desmielinizante de predominio mixto. Dado el tiempo de evolución se enfocó la polineuropatía como crónica y se inició el estudio para descartar dos entidades como principal diagnóstico diferencial, una polineuropatía desmielinizante inflamatoria crónica (CIDP) y una polineuropatía de carácter paraneoplásico. Dado que no se objetivó disociación citoalbuminológica en el líquido cefalorraquídeo, no se evidenció mejoría clínica con inmunoglobulinas intravenosas y los anticuerpos neurooncológicos resultaron positivos a altos títulos, se orientó el proceso clínico como un síndrome paraneoplásico. Por otro lado, dada la debilidad muscular proximal se solicitaron anticuerpos anticanal de calcio, ante la sospecha de síndrome de Eaton Lamber, coexistente junto a la polineuropatía ya presente, que fueron positivos. En el estudio de extensión se objetivó una adenopatía costofrénica derecha como único hallazgo sugestivo de malignidad, que fue confirmada posteriormente mediante PET-TAC. Finalmente, la anatomía patológica de la adenopatía sugestiva de malignidad fue positiva para metástasis de carcinoma microcítico de pulmón.