Mujer de 31 años con antecedente de asma y urticaria colinérgica conocida desde los 25 años, que presentaba tumefacción de rodillas y aparición de habones en cara anterior tras el ejercicio físico (ciclismo) con mayor frecuencia en los meses de verano. En ambas rodillas se apreciaba derrame sinovial parapatelar moderado y proliferación membranosa leve sin hiperemia. Las lesiones cutáneas persistían entre 2-8h y la tumefacción desaparecía en las primeras 24h tras iniciar reposo deportivo. Tenía un test de metacolina positivo 4 años antes por lo que se decidió no realizar una nueva provocación. Respondió satisfactoriamente a hidroxicina 100mg/día que solamente usa durante los meses de verano.