Varón de 88 años con antecedentes de DM tipo 2, LLC, anemia ferropénica, intervenido de ulcus duodenal, FA permanente y anticoagulado con dabigatran 110 mg/12 h (última dosis a las 09 h). Acude a las 16 h a urgencias por 3-4 deposiciones/día melénicas desde hacía 3 días, con cerco rojo vivo en moderada cantidad, encontrándose diaforético, con náuseas y mal estado general. A la exploración: TA: 116/52 mmHg, Fc: 120 lpm, Sat O2: 92%, frialdad y sudoroso. Eupneico, con retardo en relleno de lechos ungueales. ACP y abdomen sin alteraciones. Tacto rectal: restos melénicos. Analícamente destaca: Hemograma: 30.000 lecocitos (63,4% linfocitos), H%: 16,7%, Hb: 5,2g/dl, VCM: 98,2 fl, plaq: 214.000/ul. Coagulación: APTT: 64,6 seg, TP: 28,5 seg, INR: 2,78, IQ: 28%, TTrombina: 236,3 seg. (15-25). Bioquímica: sin alteraciones relevantes. El paciente permaneció monitorizado con fluidoterapia y buen control hemodinámico, sin restos hemáticos por SNG. Se transfundieron 3 concentrados de hematíes y se administró 1.500 U de Complejo protrombínico (25 U/kg). Se realizó EDA urgente: LAMG en cuerpo bajo, con fibrina. No restos hemáticos. En la analítica de control a las 8 horas después se habían normalizado todos los tiempos de coagulación: APTT: 27,3 seg, TP: 14,4 seg, INR: 1,14, IQ: 81%, TTrombina: 17,4 seg (15-25). A las 48 h del ingreso, presenta recidiva hemorrágica diagnosticada por anemización y nueva deposición melénica abundante. Precisó 2 concentrados más de hematíes y 1 unidad de plasma fresco congelado (PFC), realizándose nueva EDA con úlcera de 15mm en la transición de cuerpo-fundus, esclerosada con adrenalina; Forrest IIb. La evolución fue satisfactoria realizándose nueva endoscopia previa al alta, recogiéndose biopsia de la úlcera y verificando la ausencia de sangrado.