Presentamos el caso de una mujer de 42 años que es remitida desde Urgencias a consultas de Endocrinología por palpitaciones y malestar general.
Como antecedentes familiares presenta una hermana con hipertiroidismo, dos hermanas operadas de hiperplasia nodular tiroidea y una sobrina intervenida de cáncer de tiroides. No presenta antecedentes personales de interés salvo hipertensión arterial bien controlada con enalapril.
La paciente refiere ansiedad, sudoración, labilidad emocional y pérdida de peso de 4 semanas de evolución. En la exploración física se palpa un bocio grado II de consistencia irregular sin claros nódulos dominantes, taquicardia y temblor distal fino. En la analítica destaca TSH 0.01 mcU/mL [0.3-5], T4L 5.21 ng/dL [0.9-2.1], T3L 22.5 pg/mL [2.57-4.43] y anticuerpos contra el receptor de TSH (TSI) 21.78 U/L (positivos >2). Se solicita una ecografía tiroidea que muestra un bocio multinodular con un nódulo dominante de 14 mm en el lóbulo izquierdo y gammagrafía tiroidea con tecnecio 99 que describe un aumento difuso de la captación a nivel tiroideo. Con todo ello, se diagnostica de hipertiroidismo primario por enfermedad de Graves junto con bocio multinodular y se comienza tratamiento con tiamazol y propranolol.
Tras seis meses de tratamiento la paciente persiste con hipertiroidismo de difícil control con antitiroideos. A su vez, comienza con proptosis, retracción palpebral, quemosis purito ocular y lagrimeo, por lo que se solicita una resonancia magnética orbitaria que describe una ligera inflamación bilateral de los músculos extraoculares. Ante el hipertiroidismo no controlado junto con la asociación de una oftamopatía de Graves se decide tratamiento quirúrgico mediante la realización de tiroidectomía.
Dos meses después y previo a cirugía de tiroides, la paciente es valorada por Ginecología por oligoamenorrea de reciente aparición. Se realiza una ecografía ovárica que detecta una masa sólido-quística en ovario derecho de 11 x 11 x 9 cm y seguidamente se solicita resonancia magnética abdominal que confirma estos hallazgos. Es intervenida quirúrgicamente y se realiza una salpingo-oforectomía derecha cuya histopatología revela una tumoración anexial de 9 x 9 cm ampliamente ocupada de tejido tiroideo benigno compatible con teratoma monodérmico o también llamado estruma ovarii.
Varios días después de la cirugía, la paciente experimenta una importante mejoría de la clínica ocular y de los síntomas asociados al hipertiroidismo, siendo necesario disminuir de forma considerable la dosis de antitiroideos.
No obstante, aunque existe una mejoría notable de la clínica, la paciente decide someterse a tiroidectomía. Por tanto, se realiza tiroidectomía total con una histopatología compatible de enfermedad de graves e hiperplasia nodular.