Paciente varón de siete años de edad, natural de Calatayud (Zaragoza, España), que acudió a la consulta ante la presencia de un cuerpo extraño en el cuero cabelludo. La familia refirió haber estado, la semana previa, en una casa rural en contacto con animales, concretamente, ovejas y caballos. En la exploración física, se identificó, en la región occipital, una garrapata (artrópodo hematófago) de la especie Dermacentor marginatus, que fue extraída sin incidencias. A las 48 horas, apareció una lesión papulosa de 1 x 1 cm, con mínima secreción y costras melicéricas, que fue tratada, al inicio, con mupirocina tópica.A los 5 días de la extracción de la garrapata, consultó de nuevo por el empeoramiento de la lesión y la aparición de varias adenopatías de localización retroauricular, cervical y occipital, febrícula y astenia. En la exploración, se observó una lesión profunda, de tipo ulceroso en el cuero cabelludo occipital, de 3 x 3 cm, con bordes eritematosos y centro necrótico. Úlcera en el cuero cabelludo de nuestro paciente. Se pautó azitromicina oral en dosis de 8 mg/kg/día durante 5 días y, en la escara, se realizaron sucesivas curas húmedas con hidrogeles y apósitos coloidales.La evolución fue satisfactoria, con la curación completa a las 2-3 semanas aproximadamente.

Las serologías de Rickettsias resultaron negativas y tanto la reacción en cadena de la polimerasa (polymerase chain reaction; PCR, por sus siglas en inglés) como el cultivo de la lesión demostraron la presencia de R. slovaca, lo que confirmó el origen del cuadro clínico descrito.

Actualmente, España se sitúa como uno de los países con mayor número de casos descritos. Otras especies, como Rickettsia raoultii o Rickettsia rioja, podrían causar una clínica similar