Presentamos el caso de un hombre de 19 años sin alergias medicamentosas conocidas y como único antecedente patológico una anemia hemolítica autoinmune a los 11 años tratada.
Acude a las consultas de Medicina Interna derivado desde Urgencias, a las que acudió por aparición de una adenopatía inguinal derecha, dolorosa de 15 días de evolución. Además, presentaba fiebre de hasta 38°C con sudoración profusa en esos días. En la exploración referida, se apreciaba un conglomerado adenopático duro inguinal derecho, ligeramente doloroso a la palpación y adherido a planos profundos sin adenopatías en otras regiones. El resto de la exploración era normal. El hemograma y la bioquímica urgente eran normales. A fin de adelantar las pruebas y descartar un síndrome linfoproliferativo llegó con una ecografía abdominal e inguinal con biopsia con aguja gruesa de la lesión. El resultado de la biopsia indicaba: "linfadenitis granulomatosa. En la histo e inmunohistoquímicas, se aprecia una adecuada compartimentalización en áreas T, B y medular con componente plasmocítico politípico, sin identificar. Uno de los granulomas muestra un pequeño foco central supurativo."
El diagnóstico diferencial de una linfadenitis granulomatosa se presenta a continuación: Con estos datos se completó la historia clínica de nuestro paciente. Procedía de un área urbana, no había tenido contacto con animales de ninguna clase, pero sí había mantenido relaciones sexuales sin protección. Los perfiles solicitados fueron normales, así como la radiografía de tórax. La prueba de Mantoux fue negativa. Las serologías frente a VIH, sífilis y toxoplasma fueron negativas. La serología para Chlamydia trachomatis fue positiva (IgG de 1/128). Se realizó tratamiento para el Linfogranuloma Venéreo (LGV) con azitromicina 1g VO semanal por 3 semanas con evolución favorable y desaparición del conglomerado adenopático. Se buscaron y se trataron los contactos de riesgo.