Anamnesis
Paciente varón de 29 años de edad; no refiere alergias médicas conocidas. Sin antecedentes patológicos de interés. Es remitido a la consulta de Urología desde la urgencia por supuración a través del ombligo de manera periódica de 2 años de evolución.

Examen físico
Abdomen blando, depresible, con zona periumbilical indurada, bien delimitada, sin signos de inflamación, supuración escasa persistente. El resto del examen físico es normal.

Pruebas complementarias
• Ecografía: pequeña colección de paredes gruesas de 2 cm, comunicada con el ombligo, se extiende de forma caudal a través de los músculos rectos y contacta con la grasa preperitoneal, no se identifica comunicación con la vejiga. Presenta signos de infección dentro de la colección y en la vecindad.
• Urocultivo: orina estéril.
• Resonancia magnética (RM): se confirma la persistencia de uraco, tracción de la cúpula vesical, cordón fibroso que se extiende hacia el ombligo. A la altura de L4 el cordón presenta dilatación de 5 cm con líquido en su interior. No impresiona permeabilidad con la vejiga.
• Cistoscopia: dentro de los límites normales. Se descarta comunicación vesical con el uraco.

Diagnóstico
En la consulta de Urología, con las pruebas complementarias, se diagnostica al paciente de quiste de uraco infectado. Se decide inicialmente tratamiento con cobertura antibiótica durante un mes. En el control persiste la onfalitis; se realiza una nueva RM, que muestra signos de sobreinfección en el quiste de uraco, por lo que se decide tratamiento quirúrgico ante el alto riego de malignidad e infección recurrente.

Tratamiento
Se realiza exéresis del uraco mediante laparoscopia. Mediante cirugía abierta se secciona el ombligo hasta unirlo con el uraco.

Evolución
El estudio histológico del conducto que termina en el fondo de saco revela que está tapizado en toda su longitud por epidermis, identificándose restos de epitelio escamoso y abundantes tallos pilosos rodeados de marcado componente inflamatorio agudo y crónico compatibles con sinus pilonidal. En la grasa adyacente se observa un pequeño ducto tapizado por urotelio, parcialmente dilatado, compatible con quiste de uraco. En los cortes histológicos estudiados no se identifica conexión entre el sinus pilonidal y los restos de uraco.
Tras 6 meses de seguimiento, el paciente permanece asintomático y sin incidencias.