﻿Un hombre de 63 años con antecedentes de hipertensión sistémica acudió a nuestro centro con síntomas de fiebre, escalofríos, tos no productiva y dolor epigástrico de tres días de evolución. Las pruebas analíticas revelaron acidosis láctica de 4,9 mmol/l, creatinina sérica de 2,34 mg/dl, hemoglobina de 21,6 g/dl, hematocrito de 65,6%, proteína sérica de 6,4 g/dl y albúmina de 3,5 g/dl; las enzimas hepáticas eran normales. La prueba de SARS-CoV-2 fue positiva. A pesar de reposición de líquidos con cristaloides y administración de antibióticos de amplio espectro, el paciente empeoró rápidamente y necesitó vasopresores, intubación y ventilación mecánica. Una TAC torácica y abdominal mostró escasos infiltrados periféricos en vidrio esmerilado, pero no logró esclarecer la causa del dolor abdominal ni la fuente del choque séptico. En el ecocardiograma, la actividad ventricular bilateral era normal; había un derrame pericárdico sin signos de taponamiento. Durante las horas siguientes, a pesar de la reposición de líquidos en curso, los requisitos de vasopresión aumentaron, el ácido láctico aumentó a > 20 mmol/l y la proteína sérica y la albúmina cayeron a < 3,0 g/dl y < 1,5 g/dl, respectivamente. Las exigencias de vasopresión eran: norepinefrina a 1 mcg/kg/min, vasopresina a 0,03 unidades/min y epinefrina a 0,15 mcg/kg/min. Presentó anasarca tensa, contracturas de las extremidades y aumento de la creatina-cinasa por encima de 20.000 U/l. Las presiones intracompartimentales medidas en todos los compartimentos de sus extremidades revelaron presiones elevadas, entre 50 y 79 mmHg, todas a menos de 30 mmHg de la presión arterial diastólica, coherente con el síndrome compartimental. El equipo quirúrgico practicó fasciotomías en ambos brazos y ambas piernas. Hasta ese momento, había recibido 15 litros de cristaloides equilibrados y se había iniciado tratamiento renal sustitutivo continuo. Sin embargo, a pesar del tratamiento sintomático máximo, el paciente continuó empeorando. La familia decidió retirar los tratamientos unas 24 horas tras el ingreso. 
