Hombre de 46 años oriundo de la localidad de Bernardo de Irigoyen que arribó al centro asistencial en enero de 2014, luego de 72 horas de ocurrido el accidente, manifestando malestar general y sensación de neuralgia en uno de sus brazos. Se mostraba lúcido y con algunos signos hemorrágicos como equimosis y hematomas en miembro inferior izquierdo; temperatura corporal normal, tensión arterial de 160/100 mmHg y frecuencia cardíaca de 90 latidos/min. Los valores de laboratorio fueron: hematíes 3 900 000/mm3; leucocitos 14 500 mm3; plaquetas 90 000/mm3; hematocrito 36%; hemoglobina 11 g/dl; actividad protrombina (AP) 60%; creatinina: 15 mg/l. El examen microscópico del sedimento urinario reveló la presencia de abundantes hematíes (hematuria). En la 9a Regional de Saúde de Foz do Iguaçu (Brasil) se identificaron como larvas de Lonomia obliqua (L. obliqua) a los ejemplares del animal causante que fueron traídos por el paciente al momento de la consulta, por lo que se arribó al diagnóstico de erucismo por Lonomia. El paciente recibió el tratamiento específico con el antiveneno junto a medidas de soporte (tratamiento coadyuvante) con corticoides (hidrocortisona), antibióticos (cefalotina), antihistamínicos (difenhidramina) y vitamina K, observándose una buena tolerancia a la administración del suero heterólogo. La evolución fue satisfactoria, normalizándose la paraclínica y encontrándose el paciente hemodinámicamente compensado, afebril y normotenso hasta su egreso de la institución.