Paciente de 94 años con antecedentes de EPOC severo, insuficiencia cardiaca moderada, portadora de marcapasos, ACV previo sobre arteria cerebral media derecha con hemiparesia contralateral residual que acude en situación de parada cardiorrespiratoria al servicio de urgencias. Se inician medidas de reanimación cardiaca tanto básicas como avanzadas en el cuarto de shock sin obtenerse éxito ninguno, por lo que se decide el cese de las medidas de actuación. Se inicia el diagnóstico de muerte y se aprecia en la exploración la ausencia de pulso, la ausencia de movimientos ventilatorios, la ausencia de latido cardiaco y la abolición del reflejo corneal. Se realiza EKG esperando encontrar un registro plano con espigas provenientes del marcapasos, pero el EKG muestra un ritmo de marcapasos con imagen de bloqueo de rama izquierda. Ante dicho hallazgo se coloca un imán para detener la acción del marcapasos, estimulando éste a un nuevo ritmo de 70 latidos por minuto que es el configurado como medida de seguridad. El diagnóstico de muerte cierta se cuestiona y se utiliza la ecografía para determinar la situación del corazón. La ecografía realizada con un equipo Aloka Prosound α6 muestra ausencia de movimientos cardiacos excepto en una pequeña parte del septo interventricular donde se aloja la punta del cable de marcapasos, que aún sigue moviéndose. Ante esta situación cardiaca se realiza el diagnóstico de muerte cierta.