Varón de 63 años con Antecedentes Personales de: HTA, Miastenia gravis asociada a timoma con timectomía en 2008 y recidiva mediastínica inoperable en 2013 tratada con quimioterapia paliativa y en respuesta parcial mantenida desde entonces con controles semestrales y Prostatectomía por carcinoma en Mayo 2013, estable.
Tratamiento habitual: Imurel 50mg; Prednisona 10mg; Omeprazol 20mg.
Enfermedad actual: Ingreso en Septiembre de 2015 por fiebre y dolor abdominal, con aislamiento en hemocultivos y urocultivo de Salmonella enteritidis, tratada con cefalosporinas de 3a generación durante el ingreso y ciprofloxacino al alta. Ante la sospecha de foco entérico de la infección, se programa TC toracoabdominal ambulatorio, coincidente con sus controles semestrales por su patología de base.
Ingresa por segunda vez en Diciembre de 2015 por dolor lumbar y fiebre, sin clínica miccional. Diagnóstico de pielonefritis aguda y bacteriemia por Salmonella enteritidis (aislamiento en hemocultivos y urocultivo), de nuevo tratada con cefalosporinas de 3a generación. TC toracoabdominal de control en Noviembre de 2015 sin cambios respecto a previo de Abril 2015.
Ingresa nuevamente en Mayo 2016 por fiebre con tiritona y disuria. Aislamiento en urocultivo de nuevo de Salmonella enteritidis, con hemocultivos negativos.
Se realiza analítica que muestra elevación de PCR y leucocitosis con neutrofilia, resto normal. Serología VIH negativa. Sistemático de orina con leucocitaria y bacteriuria. Radiografía de tórax normal. Hemocultivos de vía periférica x2: negativos. Urocultivo: Salmonella enteritidis, ampicilina, cefotaxima, ciprofloxacino y cotrimoxazol sensible.
Ecografía Abdominal: Sin litiasis biliar ni renal. Ligera ectasia pielocalicilar izquierda con uréter proximal de 7 mm sin llegar a ver más trayecto. No líquido libre ni otras alteraciones. El paciente ingresó en la planta de Medicina Interna y se inició antibioterapia con Ceftriaxona 1g cada 24 horas y, dado que se trataba del tercer ingreso con aislamiento de esta especie bacteriana, se realizó interconsulta al servicio de Enfermedades Infecciosas, el cual valoró al paciente y, teniendo en cuenta el contexto y la sospecha clínica, se solicitó un angio-TC abdominal que mostró un Aneurisma sacular de la arteria hipogástrica izquierda de 32 mm, que condicionaba dilatación de la vía excretora izquierda y que, debido a sus características era altamente sugestivo de corresponder a un aneurisma infectado. Con la alta sospecha clínica de tratarse de un aneurisma micótico post-bacteriemia por Salmonella se comentó con el servicio de Cirugía vascular y el paciente fue intervenido con éxito en los días siguientes, completando 4 semanas de antibioterapia postcirugía.