Presentamos un caso de una mujer de 78 años con antecedentes de Artritis reumatoide refractaria y osteonecrosis maxilar en probable relación con etanercept, insuficiencia renal crónica estadío 3, insuficiencia cardíaca e hipertensión arterial. Recibe tratamiento domiciliario con metilprednisolona 4 mg, leflunomida, nebivolol 5 mg, olmesartan/amlodipino 20/5 mg.
En 2012, postextracción dentaria, presenta osteonecrosis de maxilar siendo necesario realizar maxilectomía derecha con acceso al seno maxilar en agosto de 2013. El cuadro evoluciona mal, desarrollando además fístula periorbitaria superior derecha. La enferma es seguida en Consultas externas de Cirugía Maxilo-facial y Oftalmología, desde entonces con manejo conservador. El día 2/05/2015 ingresa en Neurología por cuadro de malestar general, cefalea y datos analíticos compatibles con proceso infeccioso. Durante el ingreso se realiza punción lumbar que resulta patológica (líquido turbio con 1400 células de predominio PMN, glucosa baja, proteínas 1.37) así como TAC craneofacial donde se observa área de cerebritis frontal derecha. A los pocos días de estancia en planta presenta varias crisis parciales motoras en extremidad superior izquierda. El 9/5/15 se realiza limpieza quirúrgica de ambos senos, eliminando secuestros óseos y colocando sistema de drenaje. En las muestras enviadas se aisló Streptococcus anginosus, Staphylococcus epidermidis, Actinomyces meyeri y Candida albicans. Se mantuvo antibioterapia con piperacilina-tazobactam, linezolid y fluconazol. A pesar de la mejoría clínica, en los estudios de imagen realizados se objetiva absceso frontal derecho, realizándose nuevo drenaje quirúrgico con exéresis de absceso cerebral a través de craneotomía frontal derecha. Posteriormente se objetiva mejoría radiológica. Tras tres meses de ingreso es dada de alta sin secuelas neurológicas y recuperación completa del estado basal.