Mujer de 78 años, diagnosticada en 1978 de SSP por un síndrome seco (xerostomía y xeroftalmia), con biopsia de glándula salivar menor y pruebas de Schirmer y Rosa Bengala positivas. En su estudio analítico destacaban una VSG de 71 mm/h, leve anemia normocítica/normocrómica, hipergammaglobulinemia de 2,90 g/100 ml, factor reumatoide: 45 U/ml y anticuerpos antinucleares: 1/320 con positividad para anticuerpos anti-Ro/SSA y anti-La/SSB.

Desde entonces recibía tratamiento con colirios de metilcelulosa y colutorios sialogogos. En agosto de 1996 acudió a su revisión anual de rutina aquejando disfagia alta para sólidos y dolor abdominal difuso de varios meses de evolución. El examen físico reveló una boca muy seca, con lengua depapilada, siendo la exploración abdominal anodina. Una TC abdominal evidenció colelitiasis. En un enema opaco se observaron múltiples divertículos no complicados en colon. En un esofagograma con bario (3-9-1996) se apreció una membrana en el esófago cervical y otra en el esófago distal, con una hernia hiatal deslizante y una estenosis en la unión esófago-gástrica (anillo de Schatzki) de 4 mm de diámetro. La esofagoscopia puso en evidencia un AE a 22 cm de la arcada dental, que se consiguió atravesar; a 30 cm existía un segundo AE cuyo paso no fue posible. Un nuevo esofagograma (27-10-1996) confirmó la persistencia de esta estenosis; se practicó una dilatación neumática con un globo de 12 mm, venciéndose la muesca y obteniéndose un calibre posdilatación de 9 mm; no se observó la membrana esofágica cervical. Después de 3 años de seguimiento, la paciente permanece sin disfagia.