Se trata de una mujer de 58 años sin antecedentes personales ni familiares de interés que no sigue tratamiento habitual, pero que en los últimos diez meses ha precisado tres ingresos en UCI por shock séptico respiratorio y neutropenia, tras el último ingreso se derivó a hematología para estudio de dicha neutropenia.
El servicio de hematología realizó analítica en la que destacaba 1500 leucocitos /cc con 9,5% de neutrófilos, con hemoglobina y plaquetas normales, VSG 117, ANA 1:320 patrón moteado, factor reumatoide 202 UI/ml, frotis de sangre periférica donde se objetivó neutrófilos maduros sin signos displásicos sin células inmaduras. La biopsia de cresta iliaca mostró discreta hipercelularidad, escasas formas maduras de serie mieloide.
Con todo ello fue derivado a la consulta de Medicina Interna donde se completó anamnesis, exploración y pruebas complementarias. En la anamnesis dirigida la paciente refería antecedentes de úlceras bucales y genitales recurrentes, negaba cualquier otra clínica. En cuanto a la exploración destacaba hepatoesplenomegalia. La analítica confirmó neutropenia severa y persistente (140 neutrófilos/cc) , inmunoglobulinas todas elevadas, vitamina B12 y ácido fólico normal, ANA positivo 1/320, Anti-DNA negativo, ENAs negativos, FR 78"4 UI/mL, Anticuerpo contra péptido cíclico citrulinado (anti- CCP) 398 U/mL, ANCA negativo, anticuerpos antifosfolípidos normales, anticuerpos antihistonas , mitocondriales, músculo liso, LKM, anti glucosa 6 fosfato isomerasa negativos, coombs negativo, complemento normal, serología de hepatitis B y C, Epstein Barr y VIH negativa, la tomografía confirmó hepatoesplenomegalia, la radiografía de manos objetivó pérdida de densidad ósea.
Ante neutropenia severa, esplenomegalia, FR y anti-CCP elevado y a pesar de no tener historia de artritis reumatoidea (AR) erosiva se llegó al diagnóstico de Síndrome de Felty (SF), también apoyó el diagnóstico la hipergammaglobulinemia, hepatomegalia, ANA positivo. Se trató con Metotrexato y la neutropenia mantenida durante meses revirtió en una semana. Dos meses más tarde la paciente presentó brote de artritis reumatoide.