Una paciente de 15 años que refiere imposibilidad para percibir olores desde la infancia con gusto conservado. Además, se queja de mucha mucosidad y cefaleas frontales ocasionales. No presenta antecedentes personales ni familiares relevantes y ha tenido un desarrollo físico y psíquico normal. La exploración muestra unas fosas nasales sin alteraciones estructurales. Olfatometría con anosmia total. Ante estos hallazgos se realiza una resonancia magnética (RM) donde no se llegan a identificar los bulbos olfatorios y se observa una disminución del calibre de los surcos olfatorios, especialmente del lado izquierdo. Tras los resultados de la exploración y de la RM la paciente es referida al servicio de endocrinología, donde determinan la adecuada secreción de todas las hormonas hipofisiarias.