Varón de 73 años con fibrilación auricular que 20 días tras el inicio de acenocumarol presentó púrpura palpable en extremidades inferiores asociado a artritis de rodillas, por lo que ingresó. Durante el ingreso se sustituyó el acenocumarol por heparina. En la analítica presentó aumento de PCR con serologías e inmunología normales (factor reumatoide, complemento, ANA, ANCA, crioglobulinas) y hematuria. La artrocentesis de rodilla obtuvo un líquido sinovial de características normales. Se realizaron biopsias de las lesiones cutáneas con diagnóstico de vasculitis leucocitoclástica, siendo la inmunofluorescencia directa (IFD) negativa. El cuadro se relacionó con una infección respiratoria previa; se pautó tratamiento con prednisona a dosis de 5mg al día con mejoría y se le dio el alta reintroduciendo el acenocumarol.

Dos días tras la reintroducción, presentó nuevo brote de lesiones cutáneas, esta vez con la formación de ampollas hemorrágicas. Se repitieron la analítica y las biopsias. Se observó proteinuria asociada a hematuria con función renal normal y el análisis dermatopatológico mostró vasculitis leucocitoclástica de nuevo, esta vez con IFD positiva para IgA y C3 en las paredes vasculares. Con todo ello, se sospechó vasculitis por IgA asociada a acenocumarol. Se suspendió el acenocumarol y se inició apixaban, se pautaron tres pulsos de metilprednisolona (125mg intravenoso) con posterior dosis de prednisona 15mg/día en pauta descendente suspendiendo la corticoterapia en el plazo de 2 meses.

Desde la suspensión del acenocumarol, hace 6 meses, el paciente no ha vuelto a presentar lesiones cutáneas y las alteraciones analíticas urinarias se han corregido por completo.