Paciente de 20 años de edad quien manifiesta que tiene antecedentes patológicos personales y oculares de salud. Al llegar al Cuerpo de Guardia refirió un golpe en el ojo derecho con un objeto romo. Al examen oftalmológico se encontró edema palpebral moderado, quémosis conjuntival, inyección cilioconjuntival moderada, edema corneal ligero, 2 Iridodiálisis grandes desde h-7 hasta h-11 y desde h-11 hasta h-2, hifema y catarata traumática.

Se evolucionó al paciente con tratamiento antinflamatorio y antihipertensivo por un mes y después se le realizaron los exámenes de la línea preoperatoria. Se le programó la cirugía con el diagnóstico de catarata traumática e iridodialisis grandes y el plan quirúrgico de facoemulsificación con implante de lente intraocular (LIO) plegable e iridorrafia del ojo derecho.

En el acto quirúrgico, después de previa asepsia y antisepsia, se decidió realizar la iridorrafia primero y después la facoemulsificación, se decoló la conjuntiva de hora 7 hasta hora 9 y desde hora 11 hasta hora 2, y se realizó la técnica de Mc Cannel. Con aguja de polipropileno 10,0 de doble armada se realizó paracentesis en horas 3 y 9 a través de la cuales se tuvo acceso a ambas iridodiálisis, se colocó la aguja a través de la paracentesis de hora 3, se tomó el iris y se cruzó el espesor del globo ocular a nivel del limbo en hora 8. Después, con la otra aguja, se realizó la misma operación, se cortaron ambas agujas y se anudaron. Para la otra iridodiálisis se realizó el mismo procedimiento. Se atravesó la pared del globo ocular por hora 12 y hora 1; también se cortaron las agujas y se anudaron ambos cabos; después se realizó la facoemulsificación con implante de LIO plegable en el saco capsular. Al terminar, la pupila estaba paralítica como consecuencia del trauma, y se decidió realizar una pupiloplastia. En esta oportunidad se realizó la técnica de la sutura deslizante de Siepser o nudo corredizo para garantizar una mínima tensión sobre el iris, el cual estaba bastante afectado. Por último, se suturó la conjuntiva.

Al día siguiente, en el posoperatorio el paciente presentó al examen oftalmológico: inyección cilioconjuntival moderada, con cámara anterior formada y bula de aire movible, edema corneal moderado, pliegues en descemet, pupila central, membrana inflamatoria prelental y LIO en el saco.

Se colocó tratamiento adecuado para la inflamación ocular, la cual esperábamos por la gran manipulación del iris durante esta cirugía. Se aplicó prednisolona en colirio al 0,5 % 1 gota cada 2 horas y además diclofenaco de sodio al 0,1 % 1 gota cada 3 horas. También se le indicó cloruro de sodio hipertónico al 5 % 1 gota cada 6 horas y como antibiótico cloranfenicol en colirio 1 gota cada 4 horas.

A los 7 días ya los signos de inflamación habían desaparecido; el paciente tenía la córnea transparente, cámara anterior formada y pupila central con la sutura de la pupiloplastia bien afrontada. También las suturas de las iridodialisis estaban en posición correcta. A los 30 días no había variación respecto al examen físico realizado a la semana.

Este paciente alcanzó una agudeza visual de 0,8 sin corrección y de 1,0 con su mejor agudeza visual corregida según la cartilla de Snellen, a pesar de que quedaron dos zonas en las cuales el iris no se unió completamente a su raíz. Estas no influyeron en el resultado visual, ya que el párpado superior las cubrió.