﻿Niño de 5 meses había sido diagnosticado de insuficiencia cardíaca y mucopolisacaridosis de tipo I H (síndrome de Hurler) cuando tenía 1 mes. A los 5 meses de edad, el paciente fue hospitalizado tras un cuadro de 24 horas de irritabilidad, febrícula (por debajo de 38 C), tos, rinorrea y vómitos. Mostró palidez, una ligera dificultad respiratoria y subcrepitantes pulmonares bibasales. La radiografía torácica mostró cardiomegalia sin consolidaciones. Un electrocardiograma reveló ritmo sinusal a 160l.p.m. e hipertrofia biventricular. El último ecocardiograma realizado 2 semanas antes del ingreso mostró dilatación ventricular izquierda con un diámetro telediastólico del ventrículo izquierdo de 39mm Z+7,3 FE30% y deformación global longitudinal −10%. La cifra de leucocitos era de 21.400/mm3 con 12.890/mm3 neutrófilos y proteína C-reactiva 36mg/L. Se inició tratamiento con restricción hídrica y oxigenoterapia convencional (1-2 LPM).
Se sospechaba infección por COVID-19 y una prueba de PCR para SARS-CoV-2 dio resultado positivo. En urgencias se retiró el captopril antes de la confirmación del diagnóstico. A las 24 horas del ingreso, el paciente se encontraba estable sin oxigenoterapia. Tras 48 horas, se apreció un aumento de los crepitantes pulmonares bilaterales y edema palpebral. Tenía febrícula sin afectación analítica, que se interpretó como un empeoramiento de insuficiencia cardiaca con buena respuesta al tratamiento diurético. Sin embargo, a las 72 horas del ingreso, presentó fiebre alta (39,6 C) y dificultad respiratoria; la radiografía torácica mostró extensas consolidaciones parahiliares simétricas que llegaban a la región paracardíaca y a la base pulmonar izquierda. Los análisis de sangre no mostraron linfocitopenia (2540/μL), el valor de proteína C-reactiva era de 244mg/L y el de dímero D, 973ng/mL. Los hemocultivos resultaron negativos. Se recetó hidroxicloroquina y ceftriaxona, y se solicitó remdesivir, pero 2 horas después el paciente sufrió un paro cardíaco que requirió intubación. Tras ingreso en la unidad de cuidados intensivos pediátrica, sufrió un segundo paro cardíaco que resultó mortal.
