Paciente de 45 años con antecedentes de un colesteatoma del clivus, el cual se interviene y se reseca la mayor parte de la lesión. Luego de tres años, en una recidiva tumoral y dado al crecimiento supraselar de la lesión, comienza con síntomas de hipertensión endocraneana. Se le realiza una tomografía axial de cráneo (TAC) y una resonancia magnética nuclear, donde se revela una compresión del suelo del tercer ventrículo y una hidrocefalia secundaria a este proceso.

Se le realiza una derivación ventrículo peritoneal con el propósito de tratar la HEC y se remite hacia el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, para la planificación de la cirugía electiva de la recidiva tumoral.

Luego de un año de la derivación ventrículo peritoneal, el paciente acude a la consulta de Neurocirugía del Hospital Faustino Pérez Hernández de Matanzas, donde refiere haberse tocado el extremo distal de la derivación en el ano durante su aseo. Durante el examen neurológico el paciente no presentó sintomatología de disfunción de la derivación.

Ante la rara posibilidad de extrusión del extremo distal del catéter, a través de un asa intestinal y salida por el ano, se le realiza tacto rectal donde no se precisa lo referido por el paciente, se le repite TAC de cráneo, donde no se observan alteraciones ventriculares y se precisa el extremo proximal de la derivación en el interior del cuerno frontal derecho.

La presencia del extremo proximal del catéter de derivación ventrículo peritoneal en el interior del cuerno frontal derecho.

Además, se le realiza rayos X simple de abdomen, y una TAC de abdomen, donde se observa el trayecto abdominal del catéter de derivación, además en la TAC abdominal se define la entrada del extremo distal en el interior de un asa intestinal.

Se observa el trayecto del catéter de derivación ventrículo peritoneal y la entrada de su extremo distal en el interior de un asa intestinal.

Después de obtener estos resultados imaginológicos se decidió realizar una rectosigmoidoscopia para confirmar la sospecha, donde se precisó con exactitud el extremo distal del catéter que perforaba un asa intestinal.

Se observó el extremo distal del catéter de derivación ventrículo peritoneal perforando un asa intestinal.