Mujer de 31 años con cuadro de 2-3 días de evolución de malestar general con tos no productiva y vómitos biliosos acompañados de fiebre y disuria, con diagnóstico de neumonía lóbulo inferior derecho. Se calculan escalas predictivas para neumonía: FINE 1 (mortalidad a los 30 días < 1%). CURB-65 (mortalidad 0,7%). Dada la postración, hipoxemia y la imagen radiográfica, se decide ingreso en medicina interna, a pesar de las bajas puntuaciones de las escalas.
A las 24 horas del ingreso, empeoramiento clínico, gasométrico y radiográfico, lo que motiva ingreso en UCI, por shock séptico cumpliendo criterios de neumonía grave según ATS/IDSA 2007. Tras 44 días de ingreso hospitalario, es dada de alta con diagnósticos de NAC, hemorragia digestiva alta, parálisis de cuerdas vocales en abduccción, hiponatremia, candidiasis sistémica por Candida parapsilosis, fibrosis e infiltrados pulmonares, ileo paralítico. Actualmente está en seguimiento en consultas externas de medicina interna y de rehabilitación por síndrome de encamamiento postneumonía. Está en silla de ruedas, aunque camina con andador en domicilio. Además acude a consultas de logopedia para recuperación de la voz. Resultados: Una vez establecido el diagnóstico de NAC debe realizarse una valoración pronóstica para decidir si el paciente ha de ser hospitalizado o no, y en dónde. El juicio clínico sólo es impreciso e insuficiente y depende de la experiencia del médico responsable, pudiendo infravalorar o sobrevalorar la gravedad del proceso, por lo que se utilizan las "escalas pronósticas y de gravedad", que estiman la probabilidad de muerte en los pacientes con NAC, identificando los pacientes con bajo riesgo de muerte, que podrán tratarse ambulatoriamente y reconocer a los pacientes con alto riesgo que deberán ingresar. Nuestra paciente con un Fine calculado de I y un CRUB-65 bajo sería candidata de tratamiento ambulatorio. No presentaba ningún dato de gravedad en la primera valoración pero la postración de la paciente, la imagen radiográfica y la baja saturación de oxígeno hicieron tomar la decisión de ingreso hospitalario. La evolución de la NAC fue nefasta, con ingreso en unidad UCI y todas las complicaciones posibles posteriores.