Mujer blanca de 71 años, sana, que es diagnosticada de escleritis nodular anterior en ojo izquierdo (OI). La agudeza visual (AV) en ese momento en ojo derecho (OD) es de 20/30 y en OI de 20/50.

El nódulo escleral blanquecino de 1,5 mm se localiza en sector nasal inferior a 2 mm de limbo, con exploración oftalmológica normal. Realizado el estudio sistémico, se aprecia una leve disminución de IgM y linfocitosis del 48%, siendo normales el resto de pruebas específicas de uveítis. Se comienzaría un tratamiento empírico con esteroides orales, con respuesta paradójica, y claro empeoramiento clínico. La paciente rechaza el uso de inmunosupresores. A los 6 meses de tratamiento con esteroides sin haber controlado los síntomas definitivamente, se detectó una presión intraocular (PIO) en el OI de 30 mmHg sin respuesta al tratamiento con hipotensores. Con 10 meses de evolución el proceso empeoró, con una mayor elevación nodular, edema corneal y ulceración de la conjuntiva perilesional. Se desestimó una biopsia ante la negativa de la paciente y el potencial riesgo de perforación. A los 16 meses de evolución se inició tratamiento con Metrotexate con un notable empeoramiento clínico, y PIO de 45 mmHg, refractaria al tratamiento. A los 21 meses de evolución, el nódulo escleral ha cambiado, apareciendo una desestructuración escleroconjuntival y una masa aplanada de aspecto gelatinoso de color rojizo. Se realizó biopsia conjuntival que confirmó la presencia de un carcinoma escamoso conjuntival. En el TC orbitario y de cuello se constató la afectación de recto medial y el saco lagrimal del OI. Dada la evolución del proceso se efectúa una exenteración con colgajo rotacional de músculo temporal. En el estudio anatomopatológico se observó la lesión nodular escleral y el carcinoma conjuntival adyacente. Al año de la cirugía la paciente permanece asintomática sin recidiva y el estudio de extensión es negativo.

