Paciente masculino de 12 años de edad, acudió a consulta en la Facultad de Odontología de la Universidad de Cartagena; el motivo de consulta fue la ausencia de los órganos dentales incisivos superiores. No reporta antecedentes patológicos personales de importancia. A los siete años de edad acudió a consulta estomatológica, fue remitido a ortopedia para recibir tratamiento de expansión bimaxilar por presentar micrognatismo transversal, apiñamiento dental en el maxilar inferior (hasta la edad actual persiste) y no se le adjudicó ninguna patología asociada al retraso de la erupción dental.

Se llevaron a cabo radiografías panorámicas, y un estudio imagenológico mediante tomografía axial computarizada, para la valoración del niño.

Al examen intraoral se observaron mucosas sanas y expansión de hueso cortical en el sector anterior del maxilar, anquiloglosia, presencia de torus palatino y mandibular bilateral. Al examen físico general, se apreciaron excrecencias óseas bilaterales ubicadas en el sector superior de las escápulas, posteriormente se le realizó colonoscopia para evaluar presencia de pólipos intestinales y asociación con síndrome de Gardner, la cual resultó negativa.

Radiográficamente, se observaron dos zonas radiopacas pericoronarias en región de órganos dentales 11, 12, 21, 22 y en ambas zonas de premolares mandibulares, rodeadas por un halo radiolúcido, se indicó como diagnóstico presuntivo odontomas compuestos y órganos dentarios supernumerarios respectivamente, para los cuales, se realizó anestesia local con carpules de lidocaína 2% (1:80,000) y abordaje quirúrgico con bisturí tipo Bard-Parker No 3, enucleación completa de las lesiones tumorales con pinza gubia, elevadores rectoapical, exodoncias de supernumerarios con elevadores angulados, síntesis con aguja y sutura no reabsorbible; para el postoperatorio, se prescribieron fármacos antiinflamatorios y remisión a la Especialidad de Ortodoncia y Ortopedia Maxilar, asimismo, fueron dadas recomendaciones a su madre; ulterior al mencionado procedimiento, el diagnóstico es sustituido por odontomas complejos, debido a sus características morfológicas y posterior examen histológico confirmatorio, además la corroboración de supernumerarios. Microscópicamente, la lesión estaba constituida por una mezcla desordenada de tejidos dentarios, en los que se identificaba dentina, esmalte, tejido pulpar y cemento, así como algunos focos de células odontoblásticas. En las muestras (odontomas) analizadas no se evidenciaron características de malignidad.