Mujer de 79 años ingresa por fractura supracondílea de codo izquierdo, que precisa varias reintervenciones y se complica con salida de material purulento a través de la herida quirúrgica con celulitis asociada. Como antecedentes destacan: NAMC. Institucionalizada. Deterioro cognitivo. Hipertensión y trastorno depresivo mayor; ambos en tratamiento.
Se solicita interconsulta a PROA, sin encontrar datos patológicos en la exploración general, salvo infección a nivel del codo izquierdo con celulitis asociada.
En las pruebas complementarias observamos:
Analítica al ingreso: leucocitosis con neutrofilia sin datos de eosinofilia, Hemoglobina 9.7 g/dL VCM 82,8 Plaquetas 315000/mm3. Coagulación normal. Creatinina 1,2 FG 43, PCR 176,6 Iones: normales.
Rx tórax AP: sin alteraciones.
Cultivo del exudado herida: (30-01-19) SAMR.
Frotis nasal: no se aísla SAMR. (VAN 2S). Resistente a Quinolonas. Hemocultivos: negativos.
Ecocardiograma transesofágico: Sin imágenes sugestivas de endocarditis. Función biventricular normal. Válvula mitral con insuficiencia leve-moderada, calcificación del anillo. Válvula aórtica trivalva, normofuncionante.
Tras la recogida de muestras microbiológicas, se inició tratamiento con Daptomicina, añadiéndose a los 5 días Rifampicina. La paciente presenta buena evolución clínica, comenzando con intolerancia digestiva a las 3 semanas de iniciado el tratamiento. Se suspenden antibióticos previos y se inicia Cotrimoxazol. A las 24 horas, comienza con disnea brusca y desaturación y se realiza RX tórax, que se adjunta.
La paciente es trasladada a la UCI, donde se objetiva insuficiencia respiratoria parcial, que precisó IOT, eosinofilia periférica y más de 25 % de eosinófilos en el lavado brocoalveolar; por lo que dados los resultados y el antecedente de exposición a Daptomicina se etiqueta de neumonía eosinófila por Daptomicina y se inicia tratamiento corticoideo con mejoría inicial del cuadro, persistiendo posteriormente la insuficiencia respiratoria, siendo dificultosa la extubación y cursando éxitus.