Varón, 58 años. Alergia a betalactámicos. Dislipemia, hipertensión arterial. Fumador. Fibrilación auricular ablacionada. Cardiopatía hipertensiva. Tratamiento con bisoprolol, olmesartan/hicroclorotiazida/amlodipino, adiro, omeprazol y atorvastatina.
Consulta por sensación de mareo, inestabilidad y parestesias en extremidades de una semana de evolución y curso progresivo. Se acompaña de menor capacidad para la manipulación de objetos y temblor.
A la exploración destacan aisladas fasciculaciones en musculatura interósea así como temblor intencional bilateral, romberg inestable, marcha ligeramente atáxica y tándem imposible. Ingresa para estudio de síndrome polineuropático a filiar.
Se realiza TC craneal sin hallazgos relevantes, RNM craneal/cervical con cambios discartrósicos, punción lumbar (5 leucocitos/mL, 17% polimorfonucleares, 83% mononucleares, 400 hematíes/mL, proteínas y glucosa normales, IgA normal), electromiograma con hallazgos sugestivos de polineuropatía de prodominio sensitivo sin hallazgos que sugieran patología desmielinizante y además, analítica completa con hipomagnesemia severa (0.5mg/dL), hipopotasemia (3.05mmol/l) e hipocalcemia severa (6.1mg/dl).
En ese momento se inicia tratamiento de los déficits, mejorando de forma progresiva la sintomatología que presentaba el ingreso el paciente. Tras estudiarlo (gasometría, fósforo, PTH, TSH y aldosterona normales, vitamina D baja con magnesio y calcio en orina de 24h bajos lo que podría explicarse por haberse mantenido un tiempo la hipocalcemia e hipomagnesemia y encontrarse en reposición, gammagrafía ósea normal) , parece que la causa más plausible de la hipomagnesemia y posterior hipocalcemia secundaria, es la asociación entre el empleo de tiazidas (introducidas al tratamiento hacía poco tiempo) e inhibidor de la bomba de protones (IBP).
Al alta, sin tiazidas ni IBP en el tratamiento. Sin embargo, por mal control tensional y dispepsia se vuelve a reintroducir diuréticos e IBP; precisando de reingreso con la misma sintomatología asociando igualmente hipocalcemia e hipomagnesemia, siendo preciso retirada de nuevo de diuréticos e IBP del tratamiento junto a reposición electrolítica. Al alta de nuevo, mejoría clínica.
La importancia del caso radica en que no podemos olvidar que ante un caso de alteraciones neurológicas junto a alteraciones electrolíticas, la primera causa a descartar es la toma de medicación que pueda favorecerlo. En esta ocasión, la asociación de tiazidas junto a IBP que de forma frecuente pueden propiciar alteraciones analíticas y más raramente si esto se mantiene, neurológicas.