Varón de 50 años con antecedentes personales de exfumador y exbebedor, infección por VIH con CD4 92 y carga viral 10.900 copias, colecistectomía laparoscópica por colecistitis. En tratamiento con Tenofovir + Emtricitabina. Ingresa por cuadro de cuatro días de evolución de dolor epigástrico irradiado a ambos hipocondrios acompañado de vómitos de carácter alimenticio sin alteraciones del ritmo intestinal. No fiebre ni otra clínica asociada con excepción de color amarillo de mucosas desde hace 1 mes por el que no ha consultado.
 En la exploración física destaca la presencia de ictericia cutáneomucosa, dolor a la palpación en epigastrio y ambos hipocondrios, hepatomegalia de 5 cm y esplenomegalia de 3 cm sin semiología de ascitis. Ausencia de adenopatías.

Pruebas complementarias: Hemograma: 3.000 leucocitos con fórmula normal, hemoglobina 12,5, plaquetas 164.000, VSG 32. Actividad de protrombina 88%. Perfil bioquímico: GGT 1.248, FA 660, PCR 1,4, resto normal. Radiografía de tórax normal. Elemental y sedimento de orina: bilirrubina +++. Ecografía y TC abdominal: vía biliar de calibre normal. Colecistectomía. Datos de hepatopatía crónica con hipertensión pulmonar. Dilatación de asas de yeyuno. Resultados: Ante un paciente con colestasis debemos de pensar en varias etiologías como cirrosis biliar primaria, colangitis esclerosante, colestasis por drogas, colestasis en el contexto de hepatitis alcohólica, colestasis en el curso de hepatitis viral, asociada a enfermedades infecciosas, estenosis de la vía biliar, patología biliar neoplásica y patología biliar inflamatoria. Ante la presencia de una vía biliar no dilatada descartamos causas obstructivas; las serologías nos permite descartar hepatitis y las pruebas de autoinmunidad la cirrosis biliar primaria; también se puede descartar enfermedad por drogas y enfermedades infecciosas. Ante la negatividad de las pruebas, se reajusta el tratamiento por posible afectación hepática y se solicita biopsia hepática, prueba que nos permite establecer el diagnóstico y pautar el tratamiento correcto: sarcoidosis hepática. En el paciente infectado por el VIH, la afectación hepática/biliar/esplénica habitualmente puede clasificarse en cuatro síndromes diferentes: hepatopatía difusa (principalmente relacionada con virus hepatotropos primarios o toxicidad medicamentosa), lesiones focales hepáticas (micobacterias, peliosis, hiperplasia nodular y más rara vez linfoma no hodgkiniano), colestasis (por Cryptosporidium spp, citomegalovirus o Cyclospora spp) y esplenomegalia (causas infecciosas y no infecciosas). También es necesario pensar en otras patologías no relacionadas con el VIH y que estos pacientes también pueden padecer.