Presentamos el caso de una mujer de 33 años; raza negra, con diagnóstico de diabetes mellitus tipo 2 en el año 2010 y sin complicaciones asociadas. En tratamiento con metformina 850 mg 1-0-1. Antecedentes obstétricos: 1a gestación en 2011 con buen control metabólico pero exitus fetal en tercer trimestre por corioamnionitis; 2a gestación gemelar en 2014 con cesárea programada sin incidencias materno- fetales.

En octubre de 2017 acude a consultas por nueva gestación no programada de 9 semanas y ha suspendido por su cuenta metformina permaneciendo con tratamiento dietético. Exploración física anodina con peso 69,5 kg, talla 1,65, IMC 25 y tensiones arteriales adecuadas. El valor Hb1Ac pregestacional 5.5% y en la semana 7 de gestación pasa a Hb1 Ac 5,9%. Controles de glucemia capilar en objetivo. Tras el diagnóstico y durante el seguimiento de las anteriores gestaciones se visualizó reserva pancreática conservada.

Se decide mantener sin tratamiento farmacológico, control dietético y seguimiento con auto-controles pero la paciente no acude a las siguientes revisiones. En la semana 30 de gestación acude de urgencias por vómitos de varios días de evolución. Al realizar glucemia capilar presenta valor de glucemia en 350 mg/dl. Solicitamos gasometría venosa con pH: 7.28, HCo3 14,8 y lactato en rango. Tras corrección de acidosis se produce una bradicardia fetal. Se administran corticoides para maduración pulmonar y con ello, empeoramiento del control glucémico. Permanece ingresada hasta la semana 33 en que se debe realizar cesárea urgente por mal control glucémico, trabajo de parto, presentación transversa y complicación hipertensiva. Durante el ingreso llega hasta a requerir una dosis total de insulina diaria de 100 UI (1.4 UI/kg/día)

En la primera evaluación postparto acude con una reducción drástica de los requerimientos insulínicos. Lantus 8-0-0 UI y Novorapid 0-8-0 UI. En la analítica extraída en las últimas semanas de la gestación destaca:

Ante la presencia de la caída del péptido C y la positividad de los anticuerpos anti GAD en analítica realizada semanas antes del parto nos vimos obligados a no retirar completamente insulinoterapia. Por lo que indicamos continuar con Lantus 8-0-0 UI. No obstante, la paciente decidió retirar completamente terapia insulínica aportando autocontroles adecuados.

Casi tres meses después del parto y tras los buenos autocontroles de la paciente decidimos solicitar de nuevo el péptido C para reevaluar la reserva pancreática de la paciente.

Ante este caso nos planteamos la complejidad que puede ser la diabetes durante la gestación ya que está supeditada a diferentes cambios hormonales y metabólicos que ocurren en corto espacio de tiempo, por lo que debemos siempre intentar adelantarnos a los acontecimientos y continuar vigilancia estrecha.