Anamnesis
Paciente varón de 81 años de edad con antecedentes médicos de hipertensión arterial, diabetes mellitus, dislipemia, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) secundaria a hábito tabáquico y sintomatología del tracto urinario inferior en tratamiento con alfa-bloqueantes.
Como antecedentes urológicos el paciente fue diagnosticado hace 14 años de un carcinoma de células transicionales T1 G3 tras resección transuretral de vejiga, que recibió instilaciones endovesicales con mitomicina C, sin evidencia de recidivas hasta la fecha.
En su última revisión, presentó clínica de llenado vesical con elevada frecuencia miccional y sensación de urgencia sin incontinencia. No refirió hematuria, síndrome constitucional ni otra sintomatología asociada.

Examen físico
Normotenso. Afebril. Buen estado general, consciente, orientado y colaborador. Bien hidratado y perfundido, normocoloración mucocutánea. Cabeza y cuello: no adenopatías, no estasis venosa yugular, no soplo carotídeo. Faringe y oídos sin hallazgos significativos. Tórax: auscultación cardiaca rítmica y sin soplos; auscultación pulmonar con murmullo vesicular conservado, sin ruidos patológicos sobreañadidos. Abdomen: blando y depresible, no doloroso, sin masas ni organomegalias, ruidos hidroaéreos conservados, no dolor a la puñopercusión renal. Exploración genital: pene y ambos testículos de características normales. Tacto rectal: próstata con volumen III/IV de consistencia adenomatosa, lisa y no sospechosa de malignidad.

Pruebas complementarias
• Ante la aparición de síntomas de llenado vesical se realizó una ecografía del aparato urinario. Se objetivaron ambos riñones de posición y tamaño dentro de la normalidad. Vejiga con engrosamiento de pared y con imagen de adición en su cara lateral izquierda de 2,6 cm de eje mayor paralelo a la misma sugerente de neoformación vesical. Próstata de volumen aproximado de 76 cc.

Diagnóstico
Ante el diagnóstico ecográfico de neoformación vesical se practicó la resección transuretral de la misma, no considerando necesaria la realización de más pruebas complementarias.

Tratamiento
Por vía endoscópica se resecó una lesión de aspecto mamelonado, no papilar, de base ancha de implantación, de dimensiones aproximadas de 3 x 3 cm de diámetro mayor y de aspecto sólido al corte.
En la tinción con hematoxilina-eosina nuestro paciente mostró un infiltrado de células linfoides, de pequeño tamaño y núcleo irregular, con disposición folicular como patrón predominante, infiltrando la capa muscular propia. Se realizó el estudio inmunohistoquímico, observándose positividad en gran parte de la celularidad para CD20. Otros marcadores que se presentaron positivos fueron BCL2, BCL6, CD23 y CD10. Así, el diagnóstico anatomopatológico definitivo fue un linfoma no Hodgkin de células B tipo folicular grado I, con ausencia de focos de carcinoma.
Se completó el tratamiento con 25 sesiones de radioterapia adyuvante, presentando buena tolerancia al mismo.

Evolución
Se realizó una tomografía computarizada (TC) para la estadificación del linfoma folicular vesical, sin hallazgos de enfermedad diseminada.
La cistoscopia de control a los 9 meses reveló leves cambios inflamatorios vasculares en relación con la radioterapia recibida y ausencia de recidiva tumoral. Actualmente, a los 12 meses de seguimiento, el paciente se encuentra asintomático y libre de enfermedad.