﻿Hombre de 58 años que ingresó en el servicio de urgencias a causa de una disminución de la consciencia e incapacidad de andar. Los síntomas iniciales empezaron con una alteración de la marcha aproximadamente un mes antes del ingreso, con un empeoramiento progresivo y lento; sin embargo, el estado de consciencia se deterioró profundamente dos días antes del ingreso. No se refirieron síntomas pulmonares, como tos o disnea. Al ingreso, su temperatura era de 37,1 oC; el paciente estaba somnoliento pero podía obedecer instrucciones para realizar tareas simples; el habla consistía en palabras sencillas y breves. Podía mover todas las extremidades, pero las superiores mostraban menos movilidad. Los reflejos osteotendinosos eran bruscos y el reflejo cutáneo plantar presentaba signo de Babinski. Los análisis iniciales revelaron Hb: 15,5 g/dL, leucocitos: 17.000 [linfocitos: 1020/mm3, intervalo normal: 800–5000/mm3], proteína C-reactiva: 82 mg/L (normal < 10 mg/L), VSG: 40 mm/h (normal < 20 mm/h) y ferritina 876 ng/mL (intervalo normal: 12 a 300 ng/mL). El análisis del LCR reveló leucocitos: 0/mm3 (intervalo normal: 0–5/mm3), glucosa: 105 mg/dL (normal < 80 mg/dL) y proteínas: 15 mg/dL (normal < 45 mg/dL). El LCR fue negativo para virus, como el herpes simple, varicela zóster, citomegalovirus y Epstein-Barr. Además, no se hallaron bandas oligoclónicas en el LCR. El ensayo de liberación de interferón gamma para tuberculosis y el ensayo ELISA para anticuerpos de Brucella y VIH fueron negativos. Una RMN cerebral mostró hiperintensidad de sustancia blanca confluyente difusa en RMN con FLAIR, especialmente en el lado izquierdo, sin realce prominente con ponderación en T1. Además, era evidente la afectación de la sustancia gris cortical y profunda y del mesencéfalo dorsal. Una TAC torácica indicó consolidaciones multifocales bilaterales periféricas con broncograma aéreo coherente con infección por SARS-CoV-2. Ensayos de RT-PCR a partir de frotis nasofaríngeo y orofaríngeo dieron positivo para SARS-CoV-2, pero estos fueron negativos en el LCR. Para el tratamiento de la EDA, se inició dexametasona i.v. 8 mg tres veces al día, que llevó a una mejora del estado mental después de dos días. En ese momento, el paciente podía comunicarse verbalmente; estaba orientado respecto al tiempo y las personas y podía andar con ayuda. El servicio de neumología aplicó el tratamiento neumológico en la unidad de cuidados intensivos. Sin embargo, después de 10 días, el estado epiléptico empeoró y el paciente murió un día después, probablemente a causa del estado epiléptico.

