Paciente de 49 años, jardinero de profesión, correctamente inmunizado contra el tétanos, que vive en un pueblo de 60.000 habitantes acude a nuestro servicio por aumento de volumen en la región extensora del codo, con eritema a ese nivel y dolor leve asociado a fiebre de 38,4o C. Niega traumatismo local de magnitud en los días previos, aunque refiere pequeña excoriación al rozar con un clavo metálico en su domicilio cinco días antes. A la exploración física encontramos a un paciente con buen aspecto general, eupneico, febril (38,5o), bien coloreado y perfundido. Dolor y aumento de volumen en la región del codo, con mínima fluctuación a la presión del codo. Movilidad activa y pasiva libre, con leve aumento del dolor a la flexión forzada del codo. Resto del examen físico no aporta datos de interés. 