Presentamos el caso clínico de una niña de tres años, sin antecedentes familiares ni personales de interés, que consulta por tercer episodio de orina color parduzco.

Se trata de una paciente sin patologías previas que logra control de esfínter vesical hace un mes aproximadamente. Refiere buen hábito miccional, aunque tránsito intestinal estreñido.

En los diez días previos presenta de forma intermitente orinas de aspecto macroscópico hematúrico con coloración pardo-oscura, similar a la coca-cola, constante a lo largo de toda la micción, sin coágulos. Afebril en todo momento, en tratamiento con amoxicilina/clavulánico oral por sospecha inicial de infección de orina, sin recogida de urocultivo. Antecedente de cuadro febril autolimitado en las dos semanas previas, que precisó tratamiento antitérmico oral.

Valorada en el centro de salud, aporta una muestra de orina reciente recogida en el domicilio, de aspecto macroscópico hematúrico, coloración oscura-marronácea, con espuma en superficie, sin apreciarse coágulos. Orina color rojo oscuro recién depositada en orinal.

Se realiza un análisis mediante tira reactiva de orina obteniéndose resultado positivo (hemoglobina +) y se deriva al servicio de urgencias hospitalarias para completar el estudio.

A su llegada, la paciente se encuentra afebril, con cifras de tensión arterial dentro de la normalidad (91/60 mmHg) y el resto de las constantes estables. Presenta normocoloración cutánea, sin apreciarse exantemas ni edemas. La auscultación cardiopulmonar es normal. La palpación abdominal no resulta dolorosa, sin detectar masas ni megalias. La maniobra de puño percusión renal es negativa. Los genitales externos son femeninos normoconfigurados, salvo por la presencia de una sinequia vulvar.

Con el diagnóstico de sospecha de hematuria macroscópica de probable origen glomerular se solicita un estudio básico de nueva muestra de orina mediante tira reactiva y sedimento urinario y una analítica sanguínea completa, obteniéndose los siguientes resultados:

Muestra de orina: aspecto macroscópico normal sin hematuria.
Tira reactiva negativa.
Sedimento urinario negativo. Índice proteína/creatinina negativo.
Hemograma normal; coagulación normal; gasometría venosa normal; bioquímica sanguínea con creatinina, urea, glucosa, calcio, GOT/AST, GPT/ALT, iones, proteína C reactiva, proteínas y bilirrubina total dentro de valores normales.

Ante un primer estudio básico normal, interrogamos a la madre de la paciente sobre ingesta de ciertos fármacos, alimentos, realización de ejercicio físico intenso, etc., negando todas las circunstancias. Sin embargo, refiere que debido a la situación de pandemia de COVID-19 ha comenzado a extremar las medidas de higiene en domicilio y desinfecta frecuentemente el orinal donde la paciente deposita sus micciones con lejía pura sin aclarado posterior.

Tras las recomendaciones de higiene miccional restringiendo el uso de lejía como desinfectante, la paciente no vuelve a presentar más episodios de hematuria durante su seguimiento. Se recibe el estudio de hematuria glomerular que es rigurosamente normal.