Se trata de un paciente de 21 años de edad, del sexo masculino y de la raza mestiza, procedente del municipio Centro Habana, en Ciudad de La Habana, con antecedentes de ser portador de una enfermedad celíaca por lo que tuvo un ingreso anterior en 2009, y que nunca ha salido del país. Ingresa el 21 de agosto de 2009, porque desde hacía 20 d, después de la ingestión de un pescado empanado en una venta pública del municipio Playa, comenzó a presentar un cuadro diarreico que se fue intensificando al transcurrir los días, llegando a tener más de 15 deposiciones diarreicas, abundantes en cantidad, sin flemas ni sangre, acompañado de un cuadro de desnutrición, con síntomas generales de astenia y anorexia intensas. Se decide ingresar en el servicio de Gastroenterología del Hospital Clínico Quirúrgico Docente "Hermanos Ameijeiras", con los posibles diagnósticos de enfermedad celíaca en crisis de agudización, y desnutrición proteico-energética.

Principales hallazgos en los exámenes complementarios

Ultrasonido intestinal: marcada dilatación de asas delgadas, con líquidos en su interior, las cuales conservan buena su motilidad.
Drenaje biliar: se observan trofozoítos de Giardia lamblia.
Hemograma con diferencial: 22 de agosto de 2009.
Leucocitos 7,4; eritrocitos 5,38; hemoglobina (Hb) 13,5 g/l; hematocrito (Hto) 44,7.
Diferencial: linfocitos 48,6; monocitos 8,7; granulocitos 42,7.
Hemograma con diferencial: 15 de septiembre de 2009.
Leucocitos 8,6 X 109 eritrocitos 5,75; Hb 14,4 g/L; Hto 45,9.
Diferencial: linfocitos 17,6; monocitos 6,9; granulocitos 75,5.
Hemograma con diferencial: 26 de septiembre de 2009.
Hb: 8,8 g/L, leucocitos: 18,5 X 109.
Diferencial: segmentados: 52; linfocitos: 31; monocitos: 2; basófilos: 1,7; eosinófilos: 15.
Hemograma con diferencial: 28 de septiembre de 2009.
Leucocitos 14,8 X 109; eritrocitos 3,39; Hb 8,8g/L; Hto 27,2.
Diferencial: linfocitos 13,21; monocitos 10,4; neutrófilos 66,9; basófilos 1,7; eosinófilos 7,8.
Hemograma con diferencial (hematología especial): 29 de septiembre de 2009.
Hb: 9,0 g/L.
Diferencial: polimorfonucleares neutrófilos: 59,3; linfocitos 17,7; monocitos: 10,6; basófilos: 2,3; y eosinófilos: 10,1.


Yeyunoscopia (día 18 de septiembre de 2009).

- Yeyunitis de aspecto atrófico.
- Gastritis antral leve.

Resultados de la biopsia yeyunal:

- Atrofia parcial severa de vellosidades con aumento del número de linfocitos intraepiteliales compatible con un síndrome de malabsorción intestinal.

Diagnóstico parasitológico

El día 14 de septiembre de 2009, previa consulta telefónica, se remiten al Laboratorio de Parasitismo Intestinal de la Subdirección de Parasitología del Instituto de Medicina Tropical "Pedro Kourí" (IPK), 2 muestras de heces diarreicas, una de ellas había sido tomada la semana anterior y otra muestra fresca del mismo día 14, porque en el laboratorio del hospital habían observado algunos huevos parecidos a los de Ascaris, pero no identificados finalmente, al existir dudas en este diagnóstico.

En el Laboratorio de Parasitología del IPK se observaron ambas muestras diarreicas con abundantes huevos de helmintos, caracterizados por tener una cubierta gruesa tenuemente estriada, con la presencia de 2 tapones o terminales polares algo prominentes, los que coinciden con los del género Paracapillaria (Capillaria). Estos huevos fueron identificados tanto por examen microscópico directo con eosina y lugol, como por las técnicas de concentración de flotación en salmuera (Willis), y sedimentación por copa cónica.

Para verificar la especie se realizaron las mediciones de largo y de ancho de los huevos empleando un microscopio Olympus BH-2 con escala micrométrica insertada en el lente ocular. De 30 huevos a los que se les realizaron las mediciones.

Todo esto hizo confirmar que se estaba en presencia de huevos de la especie Paracapillaria philippinensis, porque estaban en el rango de longitud conocido, según la descripción del parásito que hizo Chitwood en 19683 y la redescripción de Moravec en 2001, en muestras colectadas de pacientes infectados en las Filipinas.

Seguimiento del caso

Ante la sospecha inicial de ascaridiasis por el laboratorio, y teniendo en cuenta el mal estado general del paciente, se le había iniciado el día 12 de septiembre, el tratamiento con mebendazol a 200 mg cada 12 h, pero por solo 3 d. Al confirmarse el nuevo diagnóstico parasitológico, se decide por sus médicos de asistencia, mantener la medicación a la misma dosis, pero por 21 d.

Se le toma una muestra de heces evolutiva al cuarto día de tratamiento, y ya resulta negativa en el estudio parasitológico, a pesar de usar además del examen directo, técnicas de concentración (Willis y sedimentación por copa cónica). Además, el paciente manifiesta mejoría de su estado general, de 15 deposiciones diarreicas al día y un peso de 37 kg que tenía al ingreso, descendió a 4 deposiciones diarreicas al día en los primeros días de instaurada la terapéutica antiparasitaria y había ascendido a 44,7 kg de peso en el día 12 del tratamiento. 