Paciente varón, de 49 años, oriundo de la ciudad de Resistencia (Provincia de Chaco) en la Argentina. De profesión maestro de escuela, no refirió haber salido de su ciudad natal ni haber realizado otras tareas. Consultó por cuadro de deterioro progresivo del estado general con pérdida de aproximadamente 8 kilos de peso en los últimos seis meses y lesiones verrugosas en ambos codos y en el pie derecho.
En el examen clínico se comprobó discreta palidez de piel y mucosas, adelgazamiento y se observaron lesiones exofíticas, verrugosas, algunas ulceradas con fondo serohemático e indoloras en ambos codos de aproximadamente 4 cm de diámetro. Lesión vegetante de aspecto verrugoso en el codo izquierdo. Se apreciaron, además, otras lesiones de iguales características en el pie derecho acompañadas de nódulos subcutáneos hasta tercio medio de la pierna homolateral. Lesiones nodulares de aspecto verrugoso en la planta de ambos pies. 

Los estudios de laboratorio mostraron los siguientes resultados: VSG 82 mm 1° hora, Hto 36,1%; Hb: 12 g/dL, glóbulos blancos: 5100/mm3, plaquetas. 213.000/mm3; GOT: 32 U/L, GPT: 21 U/L; FAL: 156 U/L. Se realizaron los siguientes estudios serológicos: HBsAg (-); Anti HBc (+), Anti HBs (+), Anti HCV (-); serología para toxoplasmosis positiva 1/64 IgG y VDRL negativa. La prueba de ELISA para HIV resultó reactiva en dos oportunidades y el Western blott con la totalidad de las bandas positivas. En la radiografía de tórax presentaba un infiltrado de aspecto secuelar en vértice pulmonar izquierdo. El examen directo y cultivo de esputo para bacterias comunes, BAAR y hongos así como los hemocultivos resultaron negativos. El recuento de linfocitos T CD4 + fue de 306 células/μL. La carga viral al momento del diagnóstico fue de 45000 copias/μL. La ecografía abdominal mostró hepatomegalia homogénea, con esteatosis focal. Se realizó escarificación de las lesiones de ambos codos cuya observación en fresco permitió apreciar la existencia de elementos levaduriformes multibrotantes compatibles con Paracoccidioides brasiliensis. El examen micológico directo de las muestras de la biopsia de piel fue positivo para P. brasiliensis en tanto no hubo desarrollo en los cultivos. La anatomía patológica de la misma mostró epidermis con hiperparaqueratosis e hiperplasia epitelial; a nivel de la dermis se observó fibrosis y discreto infiltrado inflamatorio linfocitario perivascular, constituido por linfocitos, histiocitos y células gigantes multinucleadas que en sectores conformaban verdaderos granulomas. Con la tinción de PAS y Grocott se observaron estructuras redondeadas con múltiples gemaciones (imagen en "rueda de timón") compatibles con Paracoccidioides brasiliensis. La inmunodifusión para Paracoccidioides brasiliensis resultó positiva hasta la dilución 1/4 y la contrainmunoelectroforesis fue positiva con dos bandas catódicas y dos bandas anódicas. La intradermorreacción con paracoccidioidina fue negativa. Se inició tratamiento con itraconazol a la dosis 400 mg/día y luego de un mes se agregó el tratamiento antirretroviral en base a abacavir + lamivudina + atazanavir/ritonavir. El paciente evolucionó favorablemente y con buena respuesta al tratamiento antifúngico siendo externado en buena condición clínica luego de 30 días de tratamiento.

En la actualidad se encuentra en buen estado clínico, retomó sus tareas habituales y se mantiene con itraconazol a la dosis de 400 mg/día, y el mismo esquema de tratamiento antirretroviral.