Barbie, femenina, bella, reflejo de la mujer ideal, ese fue el pensamiento de la sociedad
que asistió al nacimiento de la muñeca famosa de Mattel en 1959, una muñeca diseñada para
que las jóvenes pudieran identificarse con ella. La fama de esta muñeca no ha dejado
de aumentar, siendo comercializada en más de 140 países. Por eso, Barbie hubo de evolucionar,
lo cual se vio en los rostros, en el vestuario y en los peinados, pero siempre manteniendo la
figura esbelta, de cintura estrecha y piernas alargadas, perpetuando un canon al que aspirarían
muchas jóvenes. Esa imagen del cuerpo ideal que además siempre ha estado fomentada por los
anuncios publicitarios, el mundo de la moda y las muñecas. El movimiento curvy exigía una
visibilización de las mujeres con curvas, mujeres plus size, mujeres reales. Por eso,
en 2016, Barbie sacó al mercado una nueva línea de muñecas que representara a mujeres de
diferentes estaturas, diferentes tamaños y diferentes rasgos faciales. Algunos autores se
refieren a la publicidad como el perfecto registro de la imagen social de la mujer a lo largo del
siglo XX. La naturaleza del mensaje publicitario es conseguir que sea algo breve, sencillo y
persuasivo. Esta dinámica obliga en ocasiones a la simplificación del entorno, de manera que se
recurren los estereotipos como formas de simplificación de la realidad. Dichos estereotipos son
precisamente los responsables de construir una imagen social de la mujer. Bueno, yo creo que la
publicidad es una herramienta, bueno, de marketing, obviamente, que lo que hace es crear unos canones
de belleza en todos los casos prácticamente inalcanzables y, por supuesto, crean modelos de
conducta, de metas, como indicaba, inalcanzables en su mayoría. Y, por supuesto, en muchos casos,
en una educación previa, son nocivos, tanto para el autoestima, sobre todo en el caso de las mujeres,
pero ahora también de los varones. La publicidad selecciona distintos modelos sociales y señala
pautas de comportamiento, la buena madre, el excelente profesional, niñas ideales, etcétera. En
cada uno de estos roles, la apariencia y la belleza son fundamentales y cada uno sigue los
patrones determinados. Aunque se sigue recurriendo a ese tipo de estereotipos, la publicidad ha
evolucionado bastante. En las décadas 50 y 60 se mostraba una mujer consumidora principalmente de
los productos de limpieza, de gine personal, lector domésticos y de confección y, sobre todo, de
productos de belleza. Más adelante se empieza a representar a la mujer también como trabajador,
pero en los anuncios se siguen manteniendo actitudes que la esclavizan a su imagen.
Ya he ganado a la feminista, repito, hace 50 años, y que no hemos conseguido vencer. Repito que
hoy más que nunca con elño capitalismo, etcétera, estamos inmersos también los varones en esas
lógicas de culto al cuerpo, de cirugia estética, de maquillaje, de moda, etcétera. Que no tiene
porque ser completamente negativo, pero sí que es cierto que no nos empodera, no nos lleva a unos
caminos más allá de algo muy efímero y no te lleva más allá de cuál es el camino de las
youtubers, más allá de crear tu línea de maquillaje. ¿Cuál es tu meta profesional? Ellas
hablan de la búsqueda de la felicidad. ¿Cuál es esa búsqueda de la felicidad? ¿Qué significa eso?
¿Cómo vas a conseguir el dinero en la fama? Más allá de eso no hay una búsqueda de una profesión,
de una riqueza intelectual, o sea, es una estética por la estética que en ningún momento empodera
y que sólo trabaja con esa hipersexualización, con ese capital erótico y no trabaja lo
estima de las mujeres. Sólo te dice que tú puedes llegar a ser bella, pero no te da unas
herramientas para ir más allá de eso. Cada vez son más las mujeres que abogan por este cambio en
la industria, por mostrar a las mujeres tal como son, sin retoques, fomentar el body positive en una
época en la que la imagen corporal parece ser muy importante entre los jóvenes. En los últimos años
las redes sociales han ayudado a dar voz a una gran mayoría de mujeres poco visibilizadas que
quieren y necesitan redefinir los estándares de belleza impuestos hasta entonces. Bueno, pues yo
creo que las cosas están cambiando muy poquito a poco, pero van cambiando y bueno, y se ve también
en iniciativas como las nuevas Barbies que ha sacado Matel, incluso lo podemos ver en Vallana,
que bueno, es otro modelo, evidentemente no está gorda, pero es otro modelo de corporalidad y bueno,
va muy poquito a poco. Lo que pasa es que bueno, sigue el modelo de belleza imperante, sigue siendo
el caucásico, delgado, rubia, ojos azules y demás. Esto va, eso, despacito, pero sin pausa.
Afortunadamente, muchas cada vez más publicaciones empiezan a sacar en su portada otro modelo de
mujer, incluso no centrando exclusivamente en su belleza, como ha pasado ahora que en InStyle
van a sacar a Amy Summer. Bueno, esas cosiñas poco a poco va cambiando. Es cierto que no hay una
variedad y no se muestran una serie de cuerpos reales, no hay cosa más artificial que la
publicidad y por tanto aceptan los cuerpos a la forma en la que se perciben los cuerpos. Es cierto
que ha habido campañas en los últimos años, como por ejemplo las de edad, que intentan empoderar o
mostrar cuerpos de mujeres más diversos, pero es cierto que la tendencia es hacia un modelo muy
inalcanzable y que por tanto no empodera. Es decir, no obstante creo que hay que distinguir que la
mostración de cuerpos no empodera nunca a las mujeres. Es decir, que aparezca una mujer con un
cuerpo normativo, no significa que por eso se empodera. El cuerpo de las mujeres siempre es
político, es algo político, pensado en femen, etcétera y por tanto siempre está ligado una
hipersexualidad, una sexualización y que eso no va a empoderar nunca a las mujeres. Entonces más
allá de que se muestre diversidad, esa mostración no nos lleva algo ético o algo empoderante.
Pensando que estamos en 2017 y que parece que se ha avanzado y que puede haber propuestas novedosas
que intenten mostrar cuerpos no normativos, mujeres reales entre comillas, puede ser que haya una
estrategia para determinadas marcas, pero en ningún caso lo que buscan es empoderar a las mujeres o
crear discursos alternativos, sino lo que intentan es una estrategia de marketing que no busca más
allá de vender, no hay una búsqueda ética detrás, entonces es cierto que puede resultar incluso
más perverso el intentar mostrar esos cuerpos y ya no sólo en publicidad, estoy pensando en nuevas
series de televisión, por ejemplo, o películas, etcétera, que crean ese imaginario de que hay
nuevos modelos o cánones de mujer que en ningún caso son empoderantes y que más ahora que nunca
estamos en un momento de retroceso. No me gustaría ser tan apocalíptica, pero es cierto que ese
nuevo posfeminismo no nos lleva posiciones más empoderantes. El mito de la belleza a que hacía
referencia Naomi Wolf sigue en la actualidad evolucionando y expandiéndose para llevar a cabo
su labor de control social. La sociedad ejerce presión sobre nuestros cuerpos desde la niñez,
se inculcan cánones sobre lo que es el cuerpo perfecto. Son las mujeres las que más reciben
esta presión. Desde las muñecas como la Barbie, la publicidad, el cine o las revistas, las niñas
crecen con una visión muy clara del estereotipo que se asocia con el triunfo. No obstante los
problemas de autoestima surgen derivados de otros factores que no tienen que ver únicamente con
los medios. Donde hay mucha influencia es el escrito, claro, actualmente la revista dirigida a la
población adolescente o a todo chica no se leen tanto como se leía hace 10 años, que son estos
estudios. Sin embargo actualmente el móvil, el youtube y las cosas que uno pueda ver a través de
internet hit en influencia. Hay dos páginas web que mucha gente ya conoce, que es Promia y Proana,
que son páginas que directamente entran muchas jóvenes para buscar la forma de alazar, pero aparte
de estas dos que continuamente el Ministerio de Interior las está bloqueando y las está quitando,
hay un montón de páginas en las que dan trucos para alazar. Eso sí tiene mucha influencia,
pero siempre tiene que haber una base, es decir, cuando en la familia no se toman las precauciones
necesarias para aumentar la autoestima o para dar una capacidad crítica a estos jóvenes para
lectura de la imagen, ahí aparecen los problemas. Los trastornos de alimentación generalmente
que consideran la noreche y la mulimia, pero nos vamos encontrando otros trastornos que tienen que
ver con la vigoreja o tienen que ver con los tipos de problemas, sino con la alimentación. Los
problemas de alimentación no tienen tanto que ver con la comida en sí mismo, sino tiene que
ver con otros elementos, generalmente la autoestima, la influencia que puedan tener los medios de
comunicación sobre la imagen corporal y los pares, los iguales, la influencia que puedan tener los
iguales. Los medios de comunicación, la televisión, por los estudios realizados no tienen gran
influencia. La mayor influencia la tienen los medios escritos, sobre todo a la hora de buscar de leer
dietas. Cuando alguien se plantea que su imagen no es la adecuada para el modelo social, que
en ese momento está establecido, y lee algunas informaciones de dietas, ahí es donde encontramos
la mayor influencia. Claro, claro, todo el mundo tiene acceso hasta revistas y todo el mundo tiene
acceso a la televisión o actualmente a internet y todo lo que media sale, pero no a todo el mundo
actúa. Tienen que ver otros elementos que son elementos personales y que tienen que ver con
la familia. Cuando en la familia se le da mucha importancia a la imagen, cuando la presión de
los padres o del padre casi siempre tiene que ver con que estás muy gorda, que así no va a
salidar, que no vas a tener novio, eso tiene una influencia altísima, es decir, se juntan varios
elementos para que se dé un trastorno de alimentación. Hicimos un estudio en Trescanto,
hace ya varios años, en la que preguntábamos a ver si se habían planteado en alguna ocasión
adelasar y nos encontramos que las personas que tenían 12, 13 años que estaban en primero y
segundo de la ESO, casi la mitad de la chica se habían planteado adelasar y un 25% de los
chicos habían hecho lo mismo. Cuando ya le preguntamos a los de tercer y cuarto de la ESO,
14, 15 años, la misma pregunta, nos encontramos que un 65% de la chica se habían planteado adelasar.
Mientras que muchos jóvenes y no tan jóvenes tratan como sea de amoldarse a estos cánones en
los últimos años ha surgido una nueva corriente que fomenta la aceptación y el reconocimiento
de la belleza natural en todas sus tallas, bajo la determinación de movimiento curvi. Durante
años las tallas grandes se han visto relegadas a una pequeña y escondida sección en las grandes
plataformas comerciales de ropa, como si tener una talla superior a la cuaneta y dos fuese algo
vergonzoso, pero con el lanzamiento del movimiento curvi son cada vez más asmarcas que han aumentado
las tallas en sus productos. Además, los blog de moda también tienen una gran función en la
sociedad para hacer notar la presencia de este movimiento que actualmente inunda las redes
sociales gracias a las modelos PlusSize y a las celebridades que apoyan este cambio en la industria.
Plataformas como Will Over Size surgieron como blogs de moda, pero poco a poco han
ido evolucionando para reivindicar todas estas formas de belleza no representadas.
La talla es un número, pero en el mundo en el que vivimos no lo es y sería muy importante que los
que los fabricantes de una vez por todas hicieran la santa unificación de tallas de la que llevan
tanto tiempo hablando y que no se termina de hacer. Creo que es muy importante por eso,
por ganar en seguridad. En mujeres ya más empoderadas y ya más seguras de sí misma,
esto igual afecta menos, pero gente que todavía está desarrollando ese empoderamiento afecta
muchísimo porque es desesperante. La moda tiene que ser representativa de la diversidad que hay en
la sociedad, o sea de la misma manera que deberían de ampliar tallajes, deberían de hacer cada vez
más iniciativas de ropa especial para personas con problemas de movilidad, deberían de hacer
también más iniciativas de ropa para personas que sean más delgadas de lo habitual porque
también las tallas petit hay muy poquitas, muy poquitas. Evidentemente yo creo que ahí,
claro, juega también la ventaja de una ventaja o hándica, no sé cómo verlo,
yo como nunca he estado por debajo de la media, pues no lo sé, pero que tienes un poquito más de
opciones. Corn chowder. It's an interesting choice. You do know that cellulite is one of the main ingredients
in corn chowder. So none of the girls here eat anything? Not since two became the new four and zero became
the new two. I'm a six. Which is the new fourteen? Hay una especie de miedo a lo diferente. Las
discriminaciones van mutando, o sea, desgraciadamente en la historia del ser humano siempre ha habido
discriminación de unos hacia otros. Yo, por ejemplo, yo personalmente siempre he tenido,
o sea, siempre he tenido un carácter muy echado para adelante y cuando era más pequeña sí que
he sufrido, sí que he sufrido muchísima muchísima discriminación, pero según he ido creciendo,
no, porque era como, o sea, yo me encaraba muchísimo, entonces yo no tenía cierto aspecto de debilidad
que aprovechan los acosadores para machacar. Creo que el problema ahí está también en que la,
como la obesidad está tan criminalizada, una persona gorda no se cree en derecho de decir,
mira, aquí estoy, yo déjame en paz, deja de tocarme el coño. Entonces, estos los acosadores
abusan de, abusan de esto, o sea, creo que ahí hay una serie de dinámicas muy tremendas y un
miedo a lo diferente, brutal y luego, bueno, todas las lógicas, claro, si desde el poder te imponen
que tienes que ser así, así, así para ser aceptado y estar bien y que tu cuerpo no esté mal y que,
porque parece que si no estamos estropeados, todo eso luego es que se utiliza, capa tras capa de
la sociedad y esos que huelen, huelen, o sea, los acosadores huelen, huelen el miedo y la debilidad
y las personas gordas estamos al margen de todo eso. Son unas dinámicas muy difíciles de,
muy difíciles de gestionar, muy difíciles y da muchísima pena, da muchísima pena, porque bueno,
si yo lo pase mal con siete años en el cole, no me quiero imaginar, y tengo el carácter que tengo,
que estela, no me quiero imaginar una persona que tenga otro carácter y que ese pasar lo mal,
se haya perpetuado en el tiempo. Son movimientos muy positivos, es decir, mostrar también otros
mujeres que intentan empoderarse, mostrar otros modelos, sobre todo trabajar con el autoestima
de las mujeres, que es muy importante desde las campañas de publicidad, es decir, mostramos
otros nuevos modelos, no nuevos, sino otros modelos posibles de mujer que empoderen en
cierto sentido y sobre todo que ayuden y que apoyen la autoestima de las mujeres mediante la
visibilidad, visibilizar siempre es importante. Pero más allá de eso, ¿cuál es el discurso que
está detrás de Willow Versailles? Es cierto que han hecho un libro, tienen toda una campaña de,
pues eso, de marketing propio, pero más allá el discurso que hay es de una feminidad normativa,
o sea, nunca vamos a ver a esas mujeres en situaciones que se yo profesionales, es decir,
solo es una estética por la estética y creo que eso es la cara negativa de lo que pueden tener
esos movimientos curvi, en los que solo se muestra una imagen de la feminidad muy encorsetada,
muy, solo hacia lo estético, hacia el canon, hacia, hacia un canon estético, hacia una,
hacia una búsqueda del capital erótico, que eso es un concepto que ha ido a los nuevos
posfeminismos, que quiere decir que las mujeres tenemos un capital erótico que nos sirve de
ascensor social y que en nuestro caso hay que explotarlo, porque bueno, eso nos permite,
frentito, un ascenso social que los varones no tienen, aunque tienen su parte de capital
erótico, pero es mayor en las mujeres. ¿Qué quiere decir eso? Que aunque ese movimiento curvi
visibilice o muestre otros canones, el discurso que hay detrás no es un discurso muy politizado,
ni tampoco que aboga porque las mujeres se empoderen de forma profesional, o que busquen su
autoestima desde otras formas, solo buscan la búsqueda autoestima a través del propio
canon femenino estético, no sé, siempre son mujeres que van, pues eso, con pelo largo,
labios rojos, tacones, faldas, que están muy bienes, es decir que, o sea, quiere té,
pero más allá de eso, es un placer estético, no hay algo detrás que nos empoder solo una
estética, ¿no? Y creo que eso no nos lleva a ningún lado de forma política. Creo que
los publicistas en cierto modo no son conscientes, o tal vez faltan más mujeres en publicidad
con una educación, con formación, en enfoque de género para intentar evitar ese tipo de
publicidades existas, y por tanto se necesita una formación, ya no solo en las futuras
mujeres y varones que van a trabajar en el mundo de la publicidad para crear nuevos modelos
de feminidad, de masculinidad, de nuevas sexualidades, etcétera, y creo que eso es
positivo, ¿no?, que se piense en cómo formar para intentar cambiar esa visión, ese imaginario,
donde hay que focalizarse en la educación, si no hacemos hincapié en que la igualdad
y el feminismo es la búsqueda de la igualdad, en que hay que abogar por ello, no vamos
a cambiar esa dinámica. Y es un problema de base el pensar que sí, vamos a crear nuevas
publicidades, pero es que se necesitan profesionales formados con perspectiva, o al menos con conciencia,
ya no solo eso, pero para esa conciencia se necesita una educación previa. Entonces,
bueno, creo que es muy necesario porque no hay cosa que más dinero mueva que todo el
tema de marketing, que en absoluto va a mirar por la ética. O sea, no hay nada más perverso
entre comillas que el marketing y, por tanto, hoy no se va a mirar en ningún momento la
ética de si esto empodera, esto no empodera, esto es misógino. Entonces, lo que hay que
buscar es la educación. El elemento principal de la prevención sería desarrollar la autoestima
entre nuestros hijos, no decirles que aguardas tantos, no decirle, no copas tanto, decir,
favorecer la autoestima de todos los niveles, favorecer en la familia una imagen corporal
positiva, es decir, no fijarnos en que tienes que tener una imagen determinada, un cuerpo
determinado, para poder ser feliz, sino plantear otros elementos internos. Para mí lo principal
en esto es educar desde bien pequeñitos en feminismo e igualdad. Creo que es la mejor
manera de romper con todos estos estereotipos, porque evidentemente, por ejemplo, temas como
la gordofobia y otras discriminaciones son transversales, hambre y mujeres, pero la presión
estética, evidentemente, es mucho mayor en mujeres que en hombres, por eso es tan importante
educar en feminismo. Hay que nombrar mucho a mujeres al margen del cuerpo que tengan y
no solo en clave de mira que guapa es, hay que visibilizar muchísimas realidades y hay
que sobre todo decirle a las niñas desde pequeñitas que no es necesario ser guapas,
tienes que ser molona, tienes que sentirte libre para hacer lo que tú quieras hacer.
Desarrollar el sentido crítico en la familia es muy importante, dar las bases para que
puedan tener sentido crítico, para que sean capaces tanto analizar los medios de comunicación
de una manera crítica como entender que las cosas que cuentan sus compañeros no siempre
es cierto, es decir, crear ese autoconcepto positivo. Es algo básico que yo cada vez que
digo la chala a los padres me planteo es mantener abierto al canal de comunicación en la adolescencia.
Vivimos en una época en la que ocultó la belleza corporal cada vez está más presente
en la sociedad, en especial en la mujer, que a día de hoy sigue siendo vista como un objeto.
Actualmente, las personas intentan adaptar su imagen a la que marcan las élites a través
de los medios de masas, pertenecemos a una sociedad en lo que lo imperfecto se rechaza
y la perfección se define según ciertos canones muy determinados. Esta perversa relación
entre belleza, salud, autoestima y codicia capitalista en lo que se refiere a las mujeres
hace que todo valga a la hora de alcanzar esa perfección irreal. En este contexto,
el movimiento curvi busca recuperar esos cuerpos descartados por no adecuarse a estos canones
y mostrarlos como modelos de belleza válidos. Pero estos movimientos redundan en lo mismo,
la belleza, en cualquiera de sus tipos, como sinónimo de triunfo. Si de verdad queremos
empoderarnos, debemos dar el siguiente paso, en el que realmente prevalezcan otros valores
por encima de la belleza.
