Yo antes que soy músico soy fan, o sea, si yo toco hoy en día guitarra o piano o me
dedico un poco la música, es porque soy muy fan de la música, es lo que más me gusta,
lejos.
Me encanta el cine también, por ejemplo, pero la música tiene una cosa que es imaginativa.
No te muestra nada, tú tienes que imaginarte, cerrar los ojos y te vayas a volar en una
fantasía.
Creo que la música tiene la libertad de expandirse, de que tú puedas imaginar, de
que tú puedas vibrar, que se yo meterte en tus propias emociones.
Cuando uno aprende un poco de música, te está dando cuenta del valor que esta gente hay
inventado estas canciones.
Yo ahora que soy músico y me ha tocado a hacer disco, uno se está dando cuenta que
no es tan fácil hacer un disco.
No llegare a ir a una canción, tú tenés que pensarla, tú tenés que ver cómo la canción
va a quedar mejor representada.
En el ipod tú puedes poner a adelantar, entonces tampoco termina de escuchar bien un disco,
entonces tú en el fondo dominas lo que vas a escuchar.
Pero como tú tienes un disco como este de Benilo, tú lo sacas, lo pones, lado uno,
escuchas el lado uno, no puedes adelantar la canción.
Entonces para mí el formato de este, lejos, si quiero llegar a la casa y escuchar un disco
y disfrutarlo y realmente estar adentro de eso, es el mejor formato.
El CD es demasiado limpio, demasiado metálico, muy orientado hacia el agujo, poco orientado
al bajo.
¿Sabes cómo lo compara yo?
El Compact es como ver una película en la tele, el Benilo es como ir al cine, el sonido
es más grande, los bajos son potentes, es como escuchar una verdadera orquesta, sin
una sinfónea para, y no es que yo sea un crítico de la modernidad, yo encuentro que
todos los formatos están bien, pero para escuchar música, de verdad hay formatos que son mucho
más placenteros.
Después hay el mp3, de la cual todos fuimos parte, todos, que si yo teníamos Napster,
nos encantamos con esta gustión de que la música fuera gratis.
Pero que pasa hoy en día que la gente llena su iphone o su ipod de música, pero nunca
lo escuchó, o lo escuchó en el auto, o lo escuchó de música de fondo, o lo puse que
señor.
Y para mí nunca fue el sentido de esa de la música, para mí siempre fue una instancia
donde uno puede que se yo relajarse, sentarse frente al equipo de música o sentarse en
un sillón y escuchar, escuchar, escuchar, escuchar, escuchar, pero no escuchar por escuchar,
sino que escuchar porque querí tocar algo que es intocable en el fondo.
Y ahí se transforma en algo muy bonito.
