Los desayunos con Carolina Uche
es un placer para mí que estés aquí, igualmente. Tenía mucha gana de compartir un desayuno con
tí, además, tú y yo me da que somos de desayunar, ¿verdad?
De comer.
De comer.
De comer.
No gusta.
Bueno, pues en este sitio el desayuno te va a encantar, así que estamos desayunando
ya que nos lo traiga Silvia para ir, pues es lo que hablamos, vamos tomándonos algo.
Bueno, Mayra, cuéntanos un poquito cómo comienzas en el mundo de la interpretación del humor.
Pues estudié arte dramático y a partir de ahí en segundo de carrera decidí abrirme una página
en el Facebook todo nacido desde la frustración.
Frustración.
De decir, como no me empieza a mover yo solo aquí no hay nada que hacer.
Entonces empecé, bueno, haciendo monólogo de forma gratuita por los bares, vendiendo
menos, un poco para ir cogiendo tablas y al final un día pues me dio la venada, hizo
un vídeo de forma espontánea y, hola, y nada, entonces lo subí para probar y vi que
después funcionaba y a partir de ahí pues ya empecé a crear los vídeos porque el primero
fueron antes el monólogo y luego los vídeos como promoción.
Y vamos y que si has fusionado porque has tenido muchísimo éxito, tienes muchísimo
éxito, en las redes sociales todo el mundo está esperando los vídeos de Mayra Cazor.
La demás, has creado como un personaje, ¿verdad?
Mayra, cuéntanos un poquito.
Es un personaje.
Nunca mejor dicho, ¿no?
Es un personaje, no te vea si es mi secreto de un personaje porque yo creo que si no nadie
entonces vería más los vídeos.
Pero si es un personaje, intento que sea totalmente histrónico, llevaba a un extremo para así
poder darle una vuelta a una realidad, ¿no?
La cotidiana y poder sacar de ahí historias cómicas o en las que todo el mundo intenta
que es desidentificado y que se produzca la catar, si es que es ahí donde el espectador
pues ve o no sé, o se siente la empatía por lo que está viendo y genera, pues por lo
menos, generar esa curiosidad de ¿y esta mujer quién es?
¿Sabes qué está haciendo?
¿Qué quién es esta?
Y pues por ahí despertar el gusanillo.
Bueno, un personaje que como decías habla de las cosas cotidianas de la vida, ¿verdad?
Las rebajas, las dietas, la madre que le echa una bronca al chiquillo.
Muchas cosas, ¿verdad?
Te inspira de las cosas que ves alrededor, ¿no?
Y de lo que la gente me cuenta también.
Sí, te cuentan muchas cosas para si tú ahí después le das la...
de toda la vuelta, a ver cómo puede quedar o cómo puede funcionar, de qué forma mejor
o también trato sobre todo de observar mucho de todo.
A lo mejor estoy en la pelar supermercada y escucho a la típica señora que tal vez
la intenté rescatar de ahí todas las posibles acciones cómicas que se puedan producir,
que realmente es un regalo que a mí me dan, ¿no?
Porque yo luego lo puedo coger, la puedo transformar, la puedo llevar a mi manera,
pero son cosas que existen ya.
Es decir, es como, no sé, yo realmente he copiado.
Y Aumayra, pero es que hacer reír es súper complicado.
No es nada fácil hacer reír.
Mira, yo, sí, bueno, es todo un mérito.
Sí, porque realmente no tú naces llorando, porque cuando nacemos
es algo innato el llanto, pero la risa es totalmente cultural
y es aprendida, ¿no?
Al igual que el llanto es innato, yo pienso, esto es una reflexión
mía personal que no puedo, no estar de acuerdo conmigo.
Dos sobretas, azúcar.
Azúcar, azúcar.
¿Qué es eso?
Que la risa es aprendida y es cultural.
Evidentemente una persona no se va a reír viviendo en Vietnam
con un chiste que cuente yo, con un histero que cuente yo.
Si no es algo con lo que esa persona se siente identificada o caracterizada.
Es decir, que tendrías y para hacer reír en Vietnam,
tendría que irme a Vietnam, conocer su cultura,
conocer su, no su cultura más personal,
no su cultura de forma externa al turista, sino la que yo vive
en de forma diaria para luego poder captar el carácter.
El carácter le gusta mucho reír, ¿sí?
Sí, sí.
Bueno, aunque tu vídeo está cruzando ya también en la barrera
de las islas, ¿no?
Y también en penínsulas, ¿estás teniendo éxito?
Bueno, eso es relativo.
Porque también hay muchos canarios que viven ahí,
entonces ellos comparten, ¿no?
Pues la cosa esa de Jolín, que guay, y tal,
estoy viviendo tantos kilómetros
y de repente me encuentro un vídeo de una tía que está con una cabra,
hablando de no sé qué, ¿sabes?
¿Sabes que eso es lo primero que piensan, que estás con una cabra?
Sí, sí.
¿Y no saben que realmente es un personaje?
Los habrás, pero yo me veo desde fuera
y yo digo, pero esta tía es un normal, ¿sabes?
Yo misma.
O sea, me veo desde fuera, pero es absurda, ¿es, no?
Qué tonta que...
Yo, imagínate, o sea, imagínate lo que pueden pensar
otros que no soy yo, que lo entiendo, ¿eh?
Qué ojo, que aquí no...
yo no discrimino nada ni a nadie,
que cada uno puede pensar lo que quiera.
Bueno, yo no lo creo, ¿eh?
Yo creo que el que ve tu vídeo,
lo que hace es reírse
y ver una realidad, como tú dices,
un poco aumentada, por decirlo de alguna manera,
y exagerada, y lo que hace es reírse.
¿Hay algún vídeo o, Mayra,
que te gusta especialmente?
Pues no te sabría decir,
porque, como todos los he parido,
¿a qué hijo quitas, no?
No sé.
No, hay algunos que sí digo,
yo se me fue de las manos, ¿sabes?
Como grabé este y como tuve,
los vi de subirlo, ¿sabes?
Como tuve los pocos dos de frente,
de decir yo que bueno el vídeo,
me voy a subir.
Me flipé, ¿sabes?
Hay algunos que me miran arriba y por qué subías,
y luego funcionan.
Es lo paradójico, ¿sabes?
No puede decir el título o algo de que iba para...
Por ejemplo, el último que subí
de...
de la señora,
que te dice, ¿no?,
hace 300 años que no te ves,
y cuando te ves te dice,
es que me pasó de verdad.
¿Qué te pasó de verdad?
Eso es algo que la realidad te regala y te ofrece.
Luego estar en tu mano el que tú decidas
y cogerlo, ¿no?
Entonces yo estaba envenenada,
y de mi indignación dije, me he caído.
Estaba en casa de mi abuela
y entró a la señora y me lo dijo,
porque yo antes era una muñeca.
Era una muñequita,
que llevaba una talla 36,
esto es verdad, ¿vale?
Era una muñequita tal, no sé cuánto,
como tu hermana, ¿no?, una cosa así.
Que pasó que hubo una etapa de mi vida
en el que dije, está en término, me voy a cortar el pelo,
y llevaba el pelo hasta el culo.
Esto es una cosa muy radio.
Sí, amiguitos, estoy en una foto.
Un momento que dije, este término,
quiero ser salvaje.
Te lo juro por Dios que te fue así.
Dije, quiero ser salvaje.
Entonces me empecé a documentar sobre la mujer salvaje.
Tengo una paranoia y una piedra,
que por favor no la evita.
Entonces, después de decir,
yo dije, tengo que leer libros,
y hay un libro que es muy bueno,
que se llama,
Las mujeres que corren con los lobos.
Y te habla de la mujer primitiva,
que es la mujer que todos llevamos dentro,
pero que no logramos sacar
porque estamos totalmente dogmatizadas.
No sé si me estoy saliendo del tema.
Es maravilloso.
Entonces, yo a raíz de ese libro,
dije, este término, ahora hago lo que a mí me da la gana,
cuando a mí me da la gana, digo, y pienso,
y me levanto cuando a mí me da la gana.
No, la señora en tu vida.
Exacto.
Llegó la señora y me dijo, papá,
yo dije, no puede ser, no puede ser.
Pero qué palabra este dijo?
Cachorra.
Me dijo eso.
Cachorra estás, eh, ya.
Tú eres delgadita.
Y a mí me dieron ganas de levantar la gana.
Entonces, para no reventarse.
Se le puede decir a una mujer, ¿verdad?
Eso, no, eso.
Y tú amarte la pastilla del día.
Silvia, que rico, todo.
El cafecito de las castellitas lo súper bien.
Muchas gracias.
Gracias, gracias.
Pues, la verdad que menuda anécdota
que tú convertiste en video.
Y es un video absurdo.
Porque es un video absurdo, no tiene edición,
no está trabajado, está grabado desde el móvil.
Es un video súper absurdo.
Y cuando yo veo que va por 166.000 reproducientes.
Y que ha sido noticia.
Y que ha sido noticia.
Me partió el diario de aviso de Tenerife
y yo dije, la gente se le va a las manos.
Si yo misma lo pienso, Marisa, con mi vídeo.
Cuando yo vi la noticia, dije, pero mira,
tú y yo soy noticia.
Con todas las cosas que pasan en el mundo.
¿Sabes qué necesidad es?
No, no lo entiendo.
Yo misma, yo soy que a lo mejor es tirar mi piedra
sobre mi propio tejado, pero es lo que pienso
y lo tengo que decir.
Pero bueno, tú te tienes que divertir mucho
o Mayra grabando esos vídeos.
Porque yo me morí de risa
con el de despacito.
Porque es que, verdad, todos nos ponemos
con la canción bailando.
Y si alguien nos grabara, como tú hiciste.
Vamos, yo creo que no
dictamos mucho de este vídeo.
Tuve tres horas.
Para ese vídeo, tres horas.
Porque parece una estúpida
blanco en el móvil.
No, yo me tuve que meter en situación.
Coger la energía.
El rollo tal.
Escuche la canción 30 veces.
No me sentí sexy.
No fue cuando lo empecé a grabar.
Entonces yo me lo pasé súper bien y mi vecino.
Porque a todas estas
yo ponía la canción al volumen 50.
Y el otro desde la casa
que estás haciendo.
Claro, a ver, que yo lo entiendo.
Porque tú imaginas, te sabes, desde las nueve
en la mañana despas.
Sí, con la misma canción todo el rato.
Y es el plan de pobrecita, no es que hace vídeos
y a la pobrecita hace vídeos.
Bueno, te lo pasas muy bien.
No tengo duda.
Y seguro que haces pasar muy bien también
a las personas que tienes a tu alrededor.
Más cercanas.
No te creas.
Están un poco harto de media.
Porque yo canso y yo lo entiendo.
Claro, no te va a cantar Marisa.
Todo el día. Qué vídeo sugo hoy.
Hoy de qué hablo. Hoy tal.
Hoy me falta esto. Hoy tengo que buscar.
No, luego voy a la calle. Voy a observar a la gente.
A ver qué puede haber.
No, voy a meterme en internet.
A ver, a ver.
No es cojo, me agravo y lo subo.
Que el día de la cachorra funcionó.
Funcionó, pero porque realmente
yo creo que en algún momento nos ha pasado
todas. Lo que pasa es que la gente no lo dice.
Porque es una vergüenza, ¿no?
Que te digan gorda, estás más gorda.
Según nuestra situación actual
de idea contemporánea, ¿vale?
Cultural.
Pero, Maira, todos los días
tu propósito es todos los días cual dar un vídeo.
O no hace falta todos los días.
Yo lo subo cuando a mí me das.
Si...
toca una semana en el que diariamente
pues yo estoy así de esa manera.
O sea, a lo mejor después hay otra semana
en que estás más mala
o más relajada
o no con esa...
a lo mejor con esa ansia
de... no sé,
depende de cómo esté yo.
Es súper personal, ¿sabes?
Bueno, hablábamos ante el vídeo
que más te gustaba, ¿no?
Y alguno que te arrepientas
que hayas pensado que quitar
te las redes?
He quitado, ¿verdad?
He quitado.
He subido vídeos
y a la hora de decir
qué coño es ese y borrarme.
Pero y por qué?
Como soy libre y lo gestiono yo a mí me da igual.
Pero y por qué?
Si a lo mejor después tiene 100.000 visitas.
Pero es que las visitas me dan igual.
Es decir, hasta un punto me dan igual.
Pero es en plan de... si yo lo veo
conforme, ¿no?
Yo me pongo nerviosa cada vez que subo un vídeo.
Yo subo un vídeo aquí nervioso y ya
estoy todo el día en plan.
Porque de alguna manera
nunca dejas de exponerte.
Aunque tú éste utiliza un personaje, ¿no?
Y quieras o no
pues sí influye
tu estado de ánimo
en el momento en el que puedes
estar aceptando críticas.
¿Sabes?
O no, no sé
es un mundo complejo.
Como un poquito, ¿no?
Para que pruebes que rico
Castelarola es buenísimo, el sangui
el café.
Bueno, me ha prestado un presentad
de tarta de fruto seco
y de fruto rojo.
Todo está muy, muy
rico.
O más ir a las críticas.
Está claro que hay veces que depende
como te coja un mensajito que te escriban
ahí por la red social
de sentar mal, ¿verdad?
Al principio
sí era plan
¡Ah! ¿Sabes?
Pero ya luego no.
Es decir, yo leo todos los comentarios
todos, todos
porque encima que son pegados
la molestia, ¿no?
el tiempo en que son segundos de contestarme
como no leer todos un mensaje, ¿sabes?
Yo lo leo todos.
Intento también responder a todos los mensajes
que me llegan de forma privada, lo que pasa acá
sobre todo porque
ahí siga vos filtros, ¿no?
Porque hay mensajes en mi padre.
Entonces, claro.
Tres cuidados.
Pero sí es verdad que antes
son las críticas pues sí
me tocaban bastante la moral
y ahora cada vez como menos, ¿sabes?
Como plan de puesta, ¿verdad?
Pero seguro, yo estoy segura, Omaira, que recibes
más mensajes de
ánimo, de que siga, de que
divierte, de que
sigas haciendo lo que haces
a críticas.
Son más los mensajes de apoyo, ¿no?
A que sigas adelante.
Sí.
Bueno, y Omaira
aparte de tu vídeo de Facebook, de
Instagram, bueno te lo mueves por todo
prácticamente todas las redes sociales
y
sigues, ¿no? Con tú
yendo a los bares
con monólogos, ¿no?
Yo voy
a donde me pide en mí.
No tengo ningún
problema.
Ni en el espacio
ni en
el lugar. Así que no eres Tiki Miki, vamos.
No vas a ser como un artista
de, quiero cinco toallas blancas
y...
No me pongo una botellita de agua
y súper... No, no, no.
Y
por ahora pues seguimos en bares
con un proyecto futuro de poder llegar a los teatros
cosas
que están hablando y demás.
También hay un proyecto para Tenerife
Puerta Ventura
ahora en Carnavales
moviéndome poco a poco
pero con paso firme
y viendo muy bien
donde quieres estar
y cómo vas a estar,
que también el cómodo es
muy, muy importante.
Oye, Omaira, ¿quién admira?
Yo, sí, descaradamente,
sí.
A Melida Street.
A Kate Blanche
a Evache
a Navorgade
son un poco tus
inspiradores.
No, no.
Son referentes.
Inspiración en cuanto
a la proyección que ellas tienen, sí.
Pero no ha contenido,
es decir, el contenido es genialito.
Porque
si te estás creando
y creas algo igual que la otra persona
puede parecer sin idea
pero no en contenido.
Es decir, luego la parte
de un concepto,
ese concepto luego tú lo desarrollas
te ocupe de verada.
Nada.
Fica una, tenes una nuestra.
Es importante decirlo.
Bueno, y de
humorista de canarias
que alguna persona
que admira,
yo
me da.
Me parece una pasada
lo que ha conseguido que repere.
Aron Gómez
y de Espacito también lo han hecho.
Te han oído.
Paso a paso. Jorge Bolaño
está saliendo ahora a mí.
Esa gente que ha nacido
un poco, ¿no?
O que yo he nacido como ellos.
A mí me parece
de admirar y todo mi respeto
chapeau, ¿sabes?
Te gustaría a Maíra en algún momento hacer algo con ellos,
claro.
Yo
trabajo con quien quiera trabajar conmigo.
Yo para eso no
igual que actúo donde me pino.
Bueno, y se hablamos
de propósito, de objetivo,
de cómo te ves
de aquí a 10 años
o Maíra.
Pues yo lo único que pido
es seguir viviendo de esto.
Me da igual dónde.
Es lo único que pido.
De lo que te gusta,
de invasión.
No hay más.
Soy muy confía y a la vez muy compleja.
Pues, o Maíra,
vamos a desayunar porque estamos aquí
comiendo algo, pero...
Ahora comemos, de verdad.
Pues, o Maíra,
la verdad que ha sido un placer
compartir un desayuno contigo, espero
que en otro momento podamos volver a repetir
porque seguro que
en unos meses vas a tener
muchas cosas que contarme.
Aquí en nuestro cioncito, en este o en otro.
Y compartamos
muchas cosas que contar siempre.
No me tiene que pasar nada
para yo hablar.
Bueno, pues yo espero que
volvamos a repetir.
Nos vemos pronto. Muchos éxitos, o Maíra.
Gracias.
Y sigues, sigues, sigues siendo lo
reír que la risa es.
Lo más maravilloso que hay, ¿verdad?
Gracias.
