Lo curioso de este día es que después de hablar me dijo si tenía novio y yo le dije que no iba a tener novio hasta que no fuese el chico con el que me casara.
Es algo muy gracioso porque fue ella la que me dijo que el siguiente chico con el que saliera sería su marido.
Entonces yo le dije pues casate conmigo.
Y entonces me dijo casate conmigo y me miraba.
Y entonces me dijo que no iba a tener novio hasta que no fuese el chico con el que saliera.
Y entonces me dijo que no iba a tener novio hasta que no fuese el chico con el que saliera.
Y entonces me dijo que no iba a tener novio hasta que no fuese el chico con el que saliera.
Bueno, en momentos especiales siempre con Raquel es una caja de sorpresas. Siempre vas a tener cada día que es lo que más me gusta de ella.
El que te levantes por la mañana y te sorprenda con algo.
Ahora voy a hacer esto. Ahora voy a hacer lo otro. Ahora no sé cuánto. Es que no te caes.
Escrito un texto para leer pero aún no estoy convencida de hacerlo. Según me vea mañana porque voy a llorar.
De hecho lo escribí ocho veces le leí y ocho veces lloré.
También mi padre no estaba porque murió y una manera de que esté presente es mencionarle.
No quería hacer un drama pero es una simple mención. Murió poquito antes de conocer a Sergio.
Entonces Sergio no le ha conocido y hablamos mucho de él y además como mi padre le quería a todo el mundo y era muy muy conocido en Toledo
que era humorista y empresario y tal. Le han hablado a Sergio mucho de él y parece que tiene la curiosidad.
Hablas con quien hable. Siempre te hablan de que era un hombre gracioso. Es como lo típico que dice. Siempre se hablan los mejores.
Pero en ese sentido hables con quien hable. Siempre te cuentan algo bueno. Un tío gracioso, un tío inteligente.
Y no sé, yo no lo llegué a conocer a él. Pero viendo la Raquel me lo puedo imaginar.
Emocionada, enamorada, feliz y hoy más que nunca. No es para ti hablar en tu boda delante de toda la gente a la que quieres y del amor de tu vida sin llorar
pero no podía dejar pasar la oportunidad de decirte con toda nuestra familia y nuestros amigos aquí presentes lo que eres para mí.
Una palabra lo resume todo porque tú eres todo. Pero si desblozamos ese todo, puedo decir que eres novio, compañero, amigo y ahora marido.
Que aunque eso no es raro, como decía Natalia, lo eres desde el primer día. Un 22 de noviembre. Que te conocí y esa sábado me dijiste que si quería casarme contigo.
Han pasado casi 6 años ya y aunque hemos vivido momentos buenos, malos y regulares aquí estamos, dándonos ese si quiero y si quiero.
Quiero casarme contigo porque eres generoso, buena persona, trabajador, porque te viniste a esa ciudad sin pensarlo, porque te convertiste en amigo de mis amigos
y también eres un miembro más de mi familia. Lo que haces lo haces de corazón y cumples todos mis deseos, como esta boda.
Que aunque la hemos preparado un poco tiempo, la hemos hecho con ciencia para que no falte de nada y que todos los que estamos aquí hoy vivamos uno de esos momentos que quedan para el recuerdo.
Como dicen nuestra invitación, las arrugas nos recuerdan en el estado de las sonristas, así que que de este día nos salgan muchas arrugas porque será buena señal.
Falta gente, todos lo sabemos, lo ha dicho también mi tía, gente muy importante como mi padre, a quien por muy poco no conociste, pero que te ha dado el visto bueno, no tengo duda.
Y a todos los que estáis aquí, gracias, gracias por venir, por ayudarnos, por ser como sois y porque Sergio y yo sin tener mucho dinero estamos de acuerdo en algo, somos ricos.
Ricos en amigos y en gente a nuestro lado como vosotros, es maravillosos. Gracias.
Bueno pues, me gustaría que supieras que mañana va a ser un día muy especial para nosotros, quiero que sepas que vas a tener todo mi apoyo en los buenos momentos y en los malos,
que es algo que hago muy seguro, que me encanta el día en que te conocí, es un recuerdo que siempre se va a quedar grabado, que sepas que te quiero mucho,
que voy a estar para lo bueno y para lo malo y que el hecho de ser padres, que me encantaría y que esto tarde o temprano se lo podamos enseñar a nuestros hijos.
Me gustaría tener el mismo don de palabra que tienes tú, pero a mí me cuesta mucho más.
Bueno Sergio, pues quiero darte las gracias por hacerme sentir especial cada día por abrazarme, ser cariñoso, por tus besos, por tu cariño, tu confianza, tu generosidad, lo das todo sin pedir nada.
Una cosa me pasa contigo y es que cada día te quiero más, hay gente que cree que es al revés, pero contigo he conseguido eso y va a hacer seis años que estamos juntos y cada día te quiero más y más y más.
Y cuando estoy un día sin verte ya no me imagino lo que es un día sin ti y hay muchas veces que no me apetece hacer otra cosa que estar contigo,
con lo cual yo creo que si tengo todo eso a tu lado que más puedo esperar. Ahora ya eres mi marido y sé que he elegido bien porque vamos a ser muy felices
y porque espero tenerte a mi lado siempre y que cuando seamos muy viejifitos estemos viendo estas imágenes y riéndonos y recordando nuestra boda porque acuérdate lo que dice nuestra invitación.
Nuestra invitación dice, las arrugas nos recuerdan donde han estado las sonrisas, que las arrugas que tengamos de mayores sean en parte las sonrisas que hemos tenido en este día y en muchos otros días que nos quedan por vivir.
Quiero aprovechar para decir a mi madre que la quiero muchísimo, no somos muy de decir te quiero en mi familia, yo lo intento de vez en cuando, porque me parece que puede llegar un momento en el que alguno no esté
y nos arrepentamos de no haberlo dicho cuando de verdad lo sentimos.
Mamá te quiero porque eres fuerte, luchadora, porque sé que cuando lo pasan mal es principalmente por nosotros, porque te necesito a mi lado siempre.
A mis hermanos que son super importantes para mí los dos, tanto Miguel como Antonio, el mayor y el pequeño, que me protegen, que me cuidan, que se prestan ahí cuando lo necesito, que los he dado mucha guerra para organizar la boda pero que nunca me fallan.
Y hay otra persona muy especial que no he dicho, es mi tío Antonio, el hermano de mi padre, que aunque nunca va a ocupar su lugar, pues es como mi segundo padre y le quiero muchísimo.
Y a ti papá, que seguro que estás orgulloso de mí, que te quiero más que nada en el mundo y que te he hecho de menos.
Y a ti papá, que seguro que estás orgulloso de mí, que te quiero más que nada en el mundo.
Y a ti papá, que seguro que estás orgulloso de mí, que te quiero más que nada en el mundo.
Y a ti papá, que seguro que estás orgulloso de mí, que te quiero más que nada en el mundo.
Y a ti papá, que seguro que estás orgulloso de mí, que te quiero más que nada en el mundo.
Y a ti papá, que seguro que estás orgulloso de mí, que te quiero más que nada en el mundo.
Y a ti papá, que seguro que estás orgulloso de mí, que te quiero más que nada en el mundo.
Y a ti papá, que seguro que estás orgulloso de mí.
