¿Quién necesita la represión directa si se puede convencer a los pollos de que caminen
libremente al matadero? En este mundo que nos han dibujado a los poderosos, banqueros
y multinacionales, parece que no nos queda otra que aceptar su dictado si queremos evitar
la catástrofe. Sin embargo, personas como Vicen Navarro, Alberto Garzón, Espinosa y
por supuesto nuestro querido Juan Torre, se resisten a ser tratados como pollos. Por
eso nos hablan de que existe algo más que esta propuesta catástrofica. Nos hablan
de alternativas, pero más que de alternativas, nos siguen hablando de humanidad y fraternidad.
Es preciso que la gente sepa que esto es una estafa, que las medidas que están haciendo
no son las que solucionan ni la crisis, ni lo que ha dicho Israjoi, que quiere repartir
los costes de la crisis. No es verdad lo que están diciendo. Entonces, de ahí surgió
este libro, que es una explicación en primer lugar muy rápida de lo que ha pasado y luego
en una serie de cuestiones fundamentales de las finanzas del mercado de empleo, del mercado
de trabajo, de Europa, del estado del bienestar, pues medidas que explicamos que se pueden
hacer de forma alternativa, de manera mucho más razonable y mucho más exitosa. Lo que
están haciendo desde hace años no tiene fundamento ni en la teoría económica ni
siquiera en el sentido común de las cosas. Es mucho más razonable actuar de otra manera,
combatir la desigualdad, fomentar el apoyo al estado del bienestar. Si España lograra,
por ejemplo, frenar el fraude de 49.000 millones de euros que realizan las grandes empresas
y las grandes fortunas, no habría que tocar ni un solo gasto público. 49.000 millones
de euros es lo que defraudan las grandes fortunas y las grandes empresas en España.
Las grandes empresas, que son las que tienen más de 250 trabajadores o 300 trabajadores,
pagan menos el impuesto de sociedades que las pequeñas y medianas empresas que tienen
2, 3, 4, 10, 20 o 40 trabajadores y que son las que crean el 90% del empleo que se crea
en este país. Por lo tanto, simplemente si se hiciera eso. Pero qué casualidad España
es el país de Europa que menos dedica a luchar contra el fraude fiscal. Es natural que precisamente
por eso sea el que más alto lo tenga. O sea, con medidas de ese tipo que están a nuestro
alcance se podría dar la vuelta a la situación en la que estamos. Es verdad, eso no lo vamos
a negar, que lo que está expresando esta crisis no es solamente que se hagan mal las cosas.
Lo que está expresando esta crisis es que vivimos en un sistema social que no funciona,
que mueren cada día en el mundo 35.000 personas de hambre, cuando cada día circulan en especulación
en los mercados de divisas 4 billones de dólares que no pagan ni un céntimo de impuestos. 4
billones de dólares. Fíjense ustedes, para conseguir los objetivos del milenio, que son
unos objetivos modestos de las Naciones Unidas para evitar que prácticamente se acabe con
el hambre, con la muerte de las mujeres cuando dan a luz, con la falta de agua que afecta
a 2.700 millones de personas. En fin, algunas cosas más harían falta 189.000 millones de
dólares, 189.000 millones de dólares. ¿Cuántas veces no hemos oído en el telediario? Hoy
el Banco Central Europeo inyecta 300.000 millones de euros, el doble. En un solo día han llegado
a ponerle en mano de los bancos el doble de lo que haría falta de aquí a 2015 para evitar
todos esos crímenes. Eso no muestra que se estén solo haciendo las cosas mal, es que
hay un sistema que no funciona, porque ha alterado radicalmente los valores, porque
en lugar de poner al ser humano en el centro, en la base de la vida social, lo ha puesto
al final, en las cloacas y ha puesto en la base el dinero, porque destruye el medio
ambiente, la naturaleza no vale nada, es una mercancía más que se puede destruir como
si la naturaleza fuera nuestra, sin tener en cuenta que es algo que no es nuestro, que
tenemos que dejar tal como recibimos a nuestros hijos y a nuestros nietos. Es verdad entonces
que la crisis no es un hecho temporal, coyuntural, incidental, que se pueda responder con una
serie de medidas. Esta serie de medidas, estas 115 medidas que ponemos al final, sencillamente
las ponemos para que sepan ustedes, para que la gente sepa que sin moverse casi del
sillón, mañana se podría cambiar el mundo, pero claro, evidentemente no se van a llevar
a cabo, no se van a llevar a cabo porque hoy ni siquiera hacer que votín paga impuesto
se puede conseguir, porque no se puede conseguir ni siquiera que un delincuente como el consejero
delegado del Banco de Santander, que está condenado en firme por intento de estafa procesal,
vaya a la cárcel como un delincuente que es porque lo indulta en el gobierno, porque
ni siquiera los delincuentes banqueros van al gobierno, van a la cárcel porque los
indultan. Entonces, es evidente que eso muestra que lo que hay es una crisis del sistema,
que vivimos una economía capitalista que no funciona, que mata diariamente, como he
dicho, a 35.000 o 40.000 personas de hambre, cuando hay dinero para que se alimente, según
las Naciones Unidas, el doble de las personas que hay en el mundo, es decir, 15.000, 14.000
millones de personas. Eso es algo que no podemos olvidar.
Yo creo que estamos entrando, y lo decimos en el libro, en una fase de la historia de
la humanidad en la cual se está permitido cometer un tipo de delito que hasta ahora
no se ha hablado nunca de él, que es el delito económico. Se están cometiendo delitos
económicos contra la humanidad, porque son miles de personas las que sufren el daño
de los banqueros, del dinero, de los financieros, de los especuladores, de los que han deshumanizado
al planeta y a los propios seres humanos. Y yo creo, y decimos en el libro, que lo que
hace falta es que la ciudadanía, ustedes, cada uno de nosotros, nos demos cuenta de
que tenemos poder y que es un poder mucho más limpio, es un poder mucho más transparente,
más liberador que el poder que tienen los banqueros y del poder que tiene el dinero
y que si ejercemos ese poder, que es un verdadero contrapoder, es un antipoder, porque lo que
hace es liberar y no dominar a la gente, si usamos el poder que tenemos los ciudadanos,
para decir que no a la injusticia, para decir que no al robo que supone día a día darle
privilegios al dinero y olvidarse a los seres humanos, si ejerciéramos ese poder podríamos
hacer que el mundo fuera de otra manera. Y yo creo que el mensaje positivo que queremos
transmitir en este libro es que lo podemos hacer, que está en nuestro alcance, que está
en nuestra mano, miremos la historia de la humanidad, veamos realmente que vivimos en
unos momentos que, por duros y feos que sean, son los momentos de mayor brillante de la
historia del ser humano, hemos conseguido conquistas que nunca se habían conseguido,
mi madre no podía trabajar sin permiso del marido, no podía viajar sin que mi padre diera
permiso, no podía montar una empresa, no podía firmar un cheque y no hace tanto que
los seres humanos esclavizaban unos a otros y hemos conseguido dar saltos que son saltos
gigantescos y ahora tenemos a mano dar un salto más, pero claro hace falta que todos
nosotros nos demos cuenta de que podemos hacerlo. Y ese es el mensaje, cuando decimos
que hay alternativas, en realidad algunos nos han criticado, dicen que somos unos reformistas,
somos burgueses, que lo que queremos es que vuelva al capitalismo, es evidente que eso
es una tontería con perdón, no? O sea, nosotros lo que queremos es darle la vuelta al calcetín
y darle la vuelta a una situación como la que estamos en este sistema, lo que pasa
es que es preciso que la gente vea que estas medidas concretas se pueden adoptar y que
la solución sin embargo es movilizarse por un mundo diferente y lo podemos conseguir
y que entendamos todos que tenemos un poder enorme, el poder de nuestro ejemplo, de nuestro
gran medio de comunicación que nuestra boca para contarle a la gente lo que está pasando
para informarnos y contarles a uno a uno. Yo siempre digo, si cada uno de los que están
aquí salieran hoy, con el compromiso de hablarle de estas cosas a diez personas y de convencer
las y de enseñarles lo que está pasando y de pedirle también el compromiso de que
esas diez personas hablaran con otras cinco, con otras diez, si imaginan ustedes lo que
sería en Sevilla dentro de unos días, todo el mundo estaría hablando de lo que hay que
hablar y no de las porquerías que nos quieren hacer creer que son los temas del día. En
fin, este es el libro que modestamente hemos escrito Vicenç, Alberto Garzón y yo y que
la verdad es que hemos tenido el honor de que nos prologe Noan Chomsky, que es una persona
que todo el mundo lo conoce y que yo pediría que lo lean, que lo difundan, que lo aprendan,
que lo cuenten a la gente y que le digan a la gente que esto que está pasando es una
estafa y que no hay derecho a lo que está pasando. Y nada, muchas gracias a todos por
estar aquí. Ya digo que como no vamos a ganar, no tenemos derecho de autor, creo que puedo
decirlo con ninguna sospecha, compre en el libro, o bájenlo de internet que es gratis,
difúndalo, hagan que la gente lo lea y no renuncien al poder que tenemos de hacer que
el mundo sea diferente. Vale la pena hacerlo, vale la pena comprometerse con eso porque
lo que está en juego es la vida en el planeta, la vida de las personas, la felicidad, la
posibilidad de vivir de una manera diferente, que nos animemos unos a otros a asunir compromisos
y a decir ya de una vez por todas que ya está bien que no queremos un mundo como este porque
hay alternativas para vivir de otra manera. Muchas gracias.
