Ir a la experiencia de la JMJ es ir a encontrarte con lo que el mundo en un sentido ha perdido.
Encontrarse con personas que acreditan en una fe,
faz que a su propia fe sea revitalizada,
que vos crees en tu propia fe.
La JMJ es un encuentro del papa con jóvenes de todo el mundo.
Despierta en los jóvenes mucho amor a la iglesia, mucho amor al papa.
La JMJ de por sí los siete días marcaron mi vida, o sea hay un antes y un después.
Mucha gente tú es que busca financiarse porque la verdad que encontrarse con el papa es una experiencia que no tiene comparación.
Yo creo que es una experiencia de vida única para un joven.
Todos aquellos que hemos optado por el Señor sabemos que en él está la respuesta a todo.
Tal vez no lo decimos con esas palabras, pero sí queremos mucho encontrar algo que dé respuestas a nuestras vidas.
La JMJ es un momento como que decir, quiero ver, quiero probar, quiero verdaderamente ver por qué otros que van son tan felices,
porque yo también quiero ser felices como son ellos.
Es una demostración de que el iglesia sigue siendo joven.
Es una alegría en los ojos que da ganas de también querer ir para también encontrar esa alegría que ellos han encontrado.
¿Y en qué consiste prácticamente juntar a los jóvenes de todo el mundo que tienen los mismos anhelos
y las mismas ganas de encontrarse con el Señor Jesús en un solo lugar, en una misma época, en unos mismos días?
Yo fui a Colonia en el 2005.
Tuve la suerte, la bendición de estar muy adelante.
En esa ocasión nos dijo que la verdadera revolución y el cambio decisivo del mundo venía de los santos.
Por todos lados, una multitud de jóvenes que no se cansaban de gritar, de saltar, de cantar.
Algo que me llamaba mucho la atención de la última JMJ era la cantidad de personas que acudían al sacramento de la reconciliación.
Contrarse con un rostro de una iglesia viva, una iglesia joven.
Y ver a tanta gente que busca lo mismo que tú, que quiere un mundo mejor.
Te haga ganas de seguir y sabes que estás acompañado.
He estado yo en otros momentos con lluvia y con viento, pero nunca en un lugar con lluvia y viento a la vez y se volaban las cosas.
Y luego el papa salió y nos dijo, hemos vivido una aventura juntos.
Esa frase me ha quedado grabada en mi corazón, en mi mente.
Es una espectacular idea como el experiencia de los evangelios, cuando decido calma la tempestad y todo se para.
Y es un momento como que crecer juntos como hermanos y crecer también como un movimiento.
En la vía siempre es necesario tener una base fundamental de Dios y creo que es la mejor instancia.
Fue muy bonito conocer gente del movimiento de Filipinas, hasta gente centroamérica de Brasil.
O sea que ya han tenido un testimonio para...
Los jóvenes hemebecistas de todo el mundo, de los cinco continentes, van a estar presentes en Río.
Y ya no es como que tú estás sola en el mundo intentando como luchar contra él, sino que ves que tienes a dos millones de personas atrás de tú.
Yo voy a ir a la J.M.J.
Soy de Santiago de Guayaquil, Ecuador.
Es impresionante contraste el colorido de la ciudad con la playa y al mismo tiempo la naturaleza.
La J.M.J. vino a través de mi mamá. Yo no sabía qué podía pasar ahí, no conocía a la gente.
Me habían comentado que era una experiencia diferente, que era algo distinto a lo que estamos acostumbrados a ver y a vivir normalmente.
Y mi mamá me dijo a esta experiencia y yo le dije, bueno, acepto.
Para que él aprenda que existe una otra forma de vivir, una forma más fraterna, con más amor.
Y la gente cantando, la gente embarazada y a la misma vez hace muchos amigos y te encuentras con una realidad diferente.
Cuando él llegó yo noté un brillo diferente a sus ojos.
Para mí yo dije, vale la pena. Y él me dijo, mamá, fue espectacular.
Yo agradezco a mi madre y a mi padre por darme una oportunidad, porque siempre tratan de verlo mejor para nosotros.
Les animo a los padres a que suelten a sus hijos, abran las manos y regalen esa experiencia, porque es de verdad que vale la pena.
La jornada es el mayor evento que existe en la fase de la Tierra.
Es un evento muy complexo por la cantidad de personas y todos los elementos que están en el medio.
Pero también es una experiencia muy edificante.
Las personas que están trabajando tienen un deseo sincero de servir la Iglesia, de amor, de testimonio al Señor Jesús.
Entonces, al ver que comparte esa misma convicción y ese mismo amor con millones de jóvenes alrededor del mundo,
con millones de personas, creo que eso va más el fuego de la fe.
O sea, es como una expectación para esa World Youth Day que me quitan a Juan Santo Papa.
En la cabeza, tuvo Catholic Church en Baja Católico.
Un mensaje de Cristo está vigente, es totalmente actual, está ahí.
Y creo que es una instancia para, de verdad, descubrir quién soy yo y quién quiere el Señor para mí.
Encontrarte con más de dos o tres millones de jóvenes de más de 150 o 160 países,
es algo que muy pocas veces tiene la oportunidad de vivirlo.
Estar ahí encima de toda la ciudad viendo a Cristo como proteja a toda la ciudad.
Yo como madre no dejaría que mi hijo la deje de vivir, porque va a encontrar lo que es la vida de verdad,
el amor auténtico, lo que da la felicidad de verdad.
Creo que va a ser un momento inolviable, con mucha gracia.
¿Cómo no escuchar las palabras de Santo Papa?
¿Cómo no escuchar al 216 que nos convida a ese encontro,
que nos convida a encontrar el Señor de Jesús en la ciudad de Rio de Janeiro?
¡Vamos todos!
