Queridos telespectadores, estamos en Chur, y esta noche hemos dormido en un camping,
lo que Andrea no ha querido grabar nada, así que no tenemos información disponible sobre
el camping, para vosotros solo diremos que ha llovido mucho, que tenemos el coche empapado
por dentro gracias a la tienda, que no, que sigue que está inundado, y ahora estamos
en Chur. ¿Hago más? No, nada más. Os mantendremos informados.
Está de mercadillo, miren y vean.
Oh, el queso que es bueno, el queso. El pueblo es también muy bonito. ¿Has visto que tienen
de todo para degustar? Hay atrás, ¿tenían? Sí, tú.
A ver, estamos de vuelta en Chur, hay dos cosas que contar, una, tenemos queso, y la
otra, enséñanselo. Una multa. 40 francos, puedo aparcar sin ti, que nadie más lo tiene.
Ya sabemos que ponemos, que están en un idioma muy divertido.
¿Qué opinión también es de todos? ¿De qué señores? ¿De qué feo? Había una duda de dónde
estábamos, ¿dónde estamos? A ver, ¿dónde quedáis? Y ahora, ahora, ahora estamos en
un idioma muy divertido. Esto es el Lengenstein, te cobran 2,5, 2 horas y medio 3 francos
por ponerle el sello de los que están en el Lengenstein y de los que están en el pasaporte.
Todo bueno. Este país es único.
Querida audiencia, tras la exitosa ciudad de Lengenstein, hemos encontrado una bebida
rivella. A ver, veamos su expresión. No sé.
Sabor indescriptible, pero entre mezcla de acuarios, acuarios, dulce. No, dulce, no.
Es dulce, tiene mazo de azúcar. Bueno, total, que no vamos de esta ciudad porque ya está,
hemos estado en Lengenstein, hemos visto el castillo que os vamos a enseñar ahora. Y ya
está. Hemos visto chinos, señales divertidas en los lavavos y nos vamos a Apeleth porque
hay una... Apezen, Apezen.
Apezen porque hay una cata de cerveza.
Querida audiencia, ocho horas después y una carretera de curvas infinitamente horrible,
hemos llegado a Apeleth, que es preciosa como podéis comprobar. Hay gente comiendo postres,
todavía no hemos comido. Son las dos, ellos comen a las 12 y media. Vamos a buscar un
super magie para comprar un pollo asado. Esperamos tener suerte, si no.
¿Qué no ha ponido?
Situación. No está grabando, así. Situación. Son las 3 de la tarde, estamos a 84 grados
centígrados y acabamos de comprar un pollo alas. Medio. Pero llevo queriendo comer pollo
alas desde hace cosa de un siglo, así que vamos a grabarlo.
¿Lo tienes?
Un momento cultural desde la plaza del Congreso de Apencell. No, yo creo que tiene que ser
aquí. Aquí tenemos la plaza, ahí está Andrea, el autobús. Más plaza, más plaza, más
plaza, allí los campos verdes. Y la peculiaridad de esta plaza es que todos los ciudadanos
del canton de Apencell se reúnen aquí una vez por año. No, eso me has dicho tú antes.
No, otra vez es que fuera para guardar el canton.
Pues se reúnen aquí para votar a mano alzada todo lo que sea preciso. Es lo que se conoce
como un sistema político asambleario en el que todos los ciudadanos...
A vos que hicieras de mí. Votan y hacel. No, no, no. Seguimos en Apencell.
¿Quieres decir algo? No, di algo. Y yo que era chulapa de rastro, me tocaba
algo y yo me iba a decir chulapa. Ya. Debería ser tironesa.
¿Tienes una especie de sesión con el country? Sí. Como con muchas otras cosas, con los
hartímetros. Los hartímetros también. Se ha contado a la muestra de la multa, ¿no?
Sí. Que no tiene más que el country, que es como que ahí pega, ¿no? Pero como va
a venir el country. Mira los tironeses. Mira los tironeses. Joder, vaya piendenta, coge
la lleva, ¿no? Ya, tía. En este pueblo, queridos... Bueno, es que los espectadores
se habla retro románico. Solo sabemos decir alegra, que es hola, creemos, porque yo por
el momento no he escuchado a nadie decir alegra. Eso es lo que te dicen.
A las cinco. A las cinco, un bar. A las cinco. A tarde. En verano. A diecisiete cero cero.
Con lo turístico, que es esto. Vamos a verlo, vamos a verlo. Sí, vamos a por la cerveza.
No colegiéramos botellas. No colegiéramos el hecho al balón. Esto es solo para un mes.
