Es bueno saber quién eres y dónde estás, sobre todo si tienes dudas al despertar.
Yo soy Paúl y estoy en un viaje obligado por mis padres a la selva ecuatoriana para
pensar qué carrera estudiar en universidad.
En una estación científica del Yasuní me recibió su director, Pablo, quien ha ofrecido
indicarme el lugar para.
Ecito es impresionante y tiempo para pensar sobre, a menos que en el primer paseo, en
el primer día te encuentres solo con una gran sorpresa.
¿Qué pasó?
Pablo, me encontré con un animal medio y medio raro y parecía un jabancho ahí medio.
¿Un jabancho?
Sí, un jabalí ahí y con una mezcla de chancho, algo así.
Eso posiblemente es una danta o tapir.
Tapir.
¿Se has oído de los tapires?
Sí, sí, oído.
Sí, y no tiene nada que ver con los chanchos, ¿verdad?
Los tapires tienen más que ver en términos evolutivos con los caballos.
El tapir extraterrestre, conocido vulgarmente como tapir amazónico o danta, es un mamífero
perezo-dactilo, lejanamente emparentado con los caballos.
En este caso particular, quien ha captado la atención de Paúl es Omaká, una tapir
que creció en la estación científica de manera semi-salvaje.
Vive libremente en la selva, pero los visita regularmente en busca de comida ya con su
pequeña cría.
Un dato curioso, Omaká es manse juguetona, pero cuidado, si te la encuentras fuera de
los límites de la estación, es capaz de atacar.
Y si no hace nada, lo podemos ir a ver o algo.
Claro, claro.
Lo podemos ir con cuidado y ver si es que puedes tomar alguna foto o estudiar un poquito.
Ya, que chévere.
Podemos ir a verlo.
Si me acompañe.
Si me acompañe.
Debes estar por aquí.
Vamos a verlo.
Sí, vamos a verlo.
¿Lo ves?
Es bueno saber quién eres y dónde estás.
Hola, estoy en Galápagos y estoy súper emocionada porque este es mi primer día y les voy a contar
mis experiencias.
Soy Miriam.
La gente de mi cultura salasaca ha tenido que migrar hacia las islas por otro problema
del medio ambiente que hace que nuestras tierras produzcan menos.
Mi vida en el valle de Osalata cambió cuando mi prima me invitó a pasar unos días en
Galápagos.
En mi viaje volé por primera vez y vi el mar.
Ahora, si antes de conocer las islas, vamos a conocer cómo se encuentra aquí la situación
de los alasacas de aquí en Santa Cruz, tenemos el Centro Cultural Salasaca y la Escuela
Runa Cunal.
Lo primero que visitamos es la Escuela Salasaca, que es un ejemplo de cómo nuestra gente
se ha organizado.
Allí nos recibió la profesora Estela.
A ver si nos ayuda explicándole un poquito de cómo nosotros los alasacas vivimos aquí.
A listo.
Y nos contó que la escuela es un intento de nuestra etnia para fortalecer y conservar
nuestros vínculos culturales.
La mayoría de sus estudiantes no son salasacas, los niños no indígenas aprenden gustosos
el quicho con la aprobación de sus padres.
La escuela también es un centro cultural donde recuperamos nuestra historia y nuestras
artesanías.
Esta mañana Pablo me llevó a una caminata dentro de la selva.
A ver, tienes que ponerte botitas de caucho porque si no vas a perder los zapatos en el
lodo.
Entonces, ¿cuánto es lo que calces?
41.
Entonces, vamos conmigo a verlo.
Bueno, pero Pablo, me podrías contar quiénes eran esas personas que vimos en la carretera?
Son los Guauranis, los habitantes del parque nacional de Zuní y aquí hay un Guauranis,
es nuestro guía que es de Ramón.
Ramón Inquer y el presidente de la comunidad de Guillero.
¿Cómo le va?
¡Mucho gusto!
Soy pobre.
Bueno, yo le voy a guiarle a ustedes el camino en proyectos de...
Es como entrar a un nuevo mundo, uno maravilloso pero desconocido.
Yo casi no distinguo diferencias entre tanto verde, pero Ramón, nuestro guía guaurani,
cada paso uno nuevo señal y un nuevo uso de la selva para su vida.
¿Para cortar?
Es el que utilizaban para cortar, sí, antes de ir así de mañana se van viendo dónde
hay esos cuchillos, para nosotros cuchillos favorandos, como ustedes van a buscar en la
tienda y mercado, así en quita, así, buscamos nosotros, ¿dónde hay para revés a distriparle?
Pablo y yo nos hundimos continuamente en el lodo, Ramón casi no mancha sus botas, sabe
por dónde caminar, este es su carro.
Es mi cigarra, ya estaré portando aquí a las cinco de la tarde.
¿Serios?
¿Como sus relojes?
Sí, ese reloj, el otro ya mismo va a ser, ya es las seis.
Si ya se uníe es el área protegida más grande de Ecuador y la de mayor biodiversidad
del planeta.
En un kilómetro cuadrado de esta tierra hay más variedad de especies que toda Norteamérica.
Pablo me cuenta que sin embargo, la cantidad de individuos de cada especie es limitada
y que cualquier cambio en su ecosistema puede ser de gran peligro.
Por eso, y aunque esta ha sido área petrolera desde hace décadas, existe una zona aún
notocada llamada ITT, que el ecuador lucha por preservar en su estado natural.
La propuesta es simple, la comunidad internacional deberá pagar la mitad de lo que representaría
el país de extracción de crudo de esa área.
El ecuador aportará la otra mitad y no permitirá ninguna actividad petrolera en la zona, preservando
este maravilloso lugar para beneficio de la humanidad.
De ahí nosotros nos dirigimos a la playa de Tortugafa, que estaba un poquito lejos y
fuimos por un sendero solo para caminar y también estaba muy bonito un árbol que
se llamaba Palo Santo y me iba contando que ese árbol sirve para espantar a las moscas
y también me animaba para llegar a la playa.
Por qué, por qué, por qué no detuvimos todos impulsos amor, por qué no maduramos y
logramos entender que el amor es la cosa más pura y detenida, tonta y sumergida en el
miedo de perderlo.
Por qué, por qué el amor es la cosa más pura y detenida, tonta y sumergida en el
miedo de perderlo, tonta y sumergida en el miedo de perderlo, tonta y sumergida en
el miedo de perderlo, tonta y sumergida en el miedo de perderlo.
Ramón nos señaló un claro en el bosque, habíamos llegado a su comunidad, los Guadranis
de la actualidad, viven en un mundo que mezcla la serba y la invasión cultural.
La gente de la comunidad de Ramón aún cansa y mantiene pequeñas plantaciones, pero el
contacto con los colonos, evangelizadores y actividades petroleras han modificado irreparablemente
su vida.
Hoy los Guadranis necesitan además para sobrevivir, ropa, medicinas, alimentos y tecnología
del exterior, pero sobre todo necesitan dinero.
Ramón y su comunidad realizan pequeños trabajos para las empresas petroleras, en este nuevo
entendimiento de su vida los Guadranis son pobres.
Cuando entré al mar, tomé un poquito de agua, de agua salada y me entró la nariz, me estaba
ardiendo por un buen, pero después ya me acostumbré, solo era de tener cuidado.
Le conté a mi prima que este es el sitio más bonito que he visto y que ella tiene
mucha suerte de vivir aquí, pero ella me contó que la situación de la mayoría de
los alas sacas en Galápagos es complicada, el estado ecuatoriano para proteger las islas
hay impuestos normas muy estrictas que evitan su sobrepoblación, entonces quienes vienen
a trabajar sin un permiso especial, se encuentran en una situación ilegal y pueden ser presas
fáciles de abusos e injusticia.
Cada persona tiene derecho a trabajar, pero este es un ambiente muy especial que debe
ser protegido y conservado, la regulación es difícil pero necesaria.
Mientras escribo lo que he conocido en mi muro, Pablo me cuenta que aunque cada vez existe
más conciencia ambiental y controles en la zona, también existen madrereros ilegales
que ingresan a la selva y no solo destruyen el hábitat de millones de especies, sino
que cercan en un área cada vez más pequeña a un grupo de humanos que han decidido alejarse
de la civilización, les llaman los pueblos no contactados, es increíble, pero nunca
escuché de ellos, sin embargo, esta experiencia ha sembrado en mi una gran necesidad de conocer
y lo voy a averiguar.
Hoy ha sido uno de los días más importantes de mi vida, estoy muy orgullosa de mi etnia
aquí en Galápagos y prometo seguirles contando mis experiencias.
