La gente nos, como yo, más o menos, no hablamos mucho y que nos cuesta un poco, no hablamos
mucho y que nos cuesta un poco decir las cosas. Cantarla no me cuesta trabajo y escribirlas
tampoco. Hay otra gente que le gusta hablar, a mí me gusta decirlas cantando.
Lo mejor que tiene granada para los músicos es la noche. Yo empecé poniendo música en
un bar con 14 años, que venían todos mis colegas del colegio y a las 12 teníamos que estar
en casa. También va recibiendo movillón de información de otros, otra gente que hace
música también. Y yo creo que granada lo mejor es que tienes lo que quieras cuando
quieras. Hay cosas que no se entienden como porque nos dejan hacer un concierto acústico
en un bar sino molesta a los vecinos. Pero es que no solo no puede hacer un concierto, sino
que no puede hacer un recital de poesía. No puede haber un tío haciendo malabares. No
puede hacer nada. Entonces eso no sé a quién se le ocurrió, pero porque en granada no
y en Armilla sí, está un kilómetro. En Andalucía no sé si pasará el resto de
España, pero en Andalucía todas las subvenciones que hay para ese tipo de cosas se las dan
al teatro y al flamenco. Parece que el rock o el pop no está considerado arte o no sé.
Cualquier compañía de teatro vive solo de la subvención, aunque luego vaya a la obra
de teatro haya ocho personas viendo la obra. Por esos tíos están cobrando 800 mil euros
por hacer eso. Entonces ahí está la gran diferencia en que tú no te puedes dedicar
a la música todo el año y vivir de eso con este planteamiento.
A mí ahora mismo la música que más me gusta es la que la letra dice algo. Es una forma
de echar sentimientos fuera, pues a mí es la forma más fácil, porque también un poco
lo disimula. También la gente que realmente se pone a escucharlo le llega mucho más haciendo
canción que diciéndose lo con palabra.
Estás cansada de hablar, estás cansada de huir por todo lo que implica concentrarse
en un intento, maldita sea la virtud de hacer mezclar el dolor con todo aquello que complique
todo tu universo.
