A justicia de Española tiene a salud que le quieran dar os componentes de la misma.
E a privación que o sistema quiera ofrecerle.
Quiero decir con esto que hai jueces, magistrados e magistradas e juezas muy buenos, muy responsables, que hacen su trabajo.
Pero desgraciadamente el sistema yo creo que tiene que ser modificado, tiene que agilizarse mucho más los procedimientos,
tiene que variarse el sistema de elección de los jueces, hai que hacerlo máis democrático, hai que hacerlo máis transparente.
E en esa dinámica es donde tenemos que encontrar los elementos necesarios para que la ciudadanía crea en la justicia.
Obviamente es una tarea muy difícil, en la mayoría de los países la justicia está entre las instituciones peor valoradas.
Yo creo que la ventaja que tiene esto es que se puede mejorar e difícilmente se puede hacer peor.
E consecuentemente hai medios, se hubiera voluntad política para que la justicia funcione adecuadamente.
Desde luego el sistema de elección de los miembros del consejo general do poder judicial.
La falta de un en control, de una evaluación continua a quien forman parte del sistema judicial.
El sistema de investigación penal e otros tantos problemas deben de ser solucionados e modificados.
La ingenencia de la política siempre, los malos políticos siempre van a querer influir en la justicia.
Pero también hai una gran responsabilidad por parte de la justicia en no dejarse influir por los políticos.
Esa responsabilidad es la que debe de estar dentro de cada uno de los jueces e juezas a la hora de impartir justicia.
Tener la convicción de que estás defendiendo os derechos, protegiendo a los ciudadanos
e no puedes ceder a una presión ni aliarte con aquellos que lo hacen porque estás quebrantando ese principio constitucional
e te tendrías que marchar.
Por lo tanto, se hubiera ingerencia que la hai o intenta verla de la política,
tan grave es la de que los jueces se dejen presionar.
Se en vez de dejarse presionar se defienden e denuncian,
eso se yo cambiaría las situaciones.
Pero eu insisto, no está a la cuestión en que a política se mete a la justicia,
sino en que se le deje meterla, meterse.
Quando eso sucede, en el ámbito de la justicia,
os resultados perversos se perciben máis, se sienten máis porque es algo que afecta directamente a los ciudadanos.
Lo importante en un poder judicial, además de que sea independiente e responsable e imparcial,
es tener una preparación científica profunda, permanente, una evaluación permanente
porque de esa maneira van a poder também resistirse a esas presiones
que sin lugar a dudas se poden producir desde os poderes económicos, políticos o de outro orden.
Arrepentirme de cosas en la vida sempre se tiene unha que arrepentir de algunas,
desde luego en el caso Gurtel no, yo hice lo que tenía que hacer,
creo que lo hice honestamente bien, con arreglo a derecho,
cuando ordené la interceptación de las comunicaciones,
lo hice de acuerdo con la doctrina e con a legislación vigente,
protegí, intenté proteger el derecho de defensa,
procuré investigar e continuar la senda del dinero,
aquella afirmación e aquel planteamiento a la larga
me ha dado la razón, era ahí donde teníamos que actuar
e a la mejor de haber continuado en esa línea
e con esa claridad e contundencia, pues no sé,
no hubieran ocorrido cosas, no hubieran desaparecido tantos documentos,
en fin, no sé, nunca se pude saber lo que hubiera sucedido,
pero desde luego creo que los derechos que estaban en juego
quedaron absolutamente protegidos, no hubo ningún perjuicio
e bueno, lo mío ocurrió, el tribunal supremo decidió
de ver en forma arbitraria, de una forma preconcebida
que me tenían que condenar, estuve defendendo
e mirando hacia adelante, aquello es un mal recuerdo
e de todos se aprenden.
Un pueblo sin memoria es un pueblo castrado,
le falta algo, non va a ser nunca un algo completo
porque nos han quitado parte de nuestra historia
e de lo que hemos vivido o non nos han dejado vivido.
Negar esa realidad, yo creo que es el error histórico máis grande
por parte de los políticos de este país
e también de la justicia a todos aquellos niveles
en los que han impedido que haya una reparación
desde la justicia, desde la verdad e desde la memoria
e la restitución e la reparación.
Ninguna sociedad se quebranta por la aplicación de la justicia
e mucho menos cuando ha pasado ya tanto tiempo
que de alguna forma lo que se pretende
es que esas decenas de miles de víctimas que quedan
e que ya se aproximan a la etapa final de subida
por lo menos tengan esa sensación
de que España ha cumplido finalmente
con su obligación histórica
que durante 40 años e máis de 30 de democracia
no ha sabido hacerlo.
Luchar por la comisión de la verdad, por ejemplo,
como ahora estamos haciendo, creo que es una obligación
no solamente cidadana sino ética mínima,
es el mínimo ético que tenemos que hacer
para restituir a las víctimas
todo lo que se les ha quitado durante todo este tiempo
e lo que ahora se está produciendo
al negar estas posibilidades
es una nueva revictimización de las mismas.
Creo que ahí lo que se debe de producir
es una revisión de detención e de extradición
que sin duda se producirá de la jueza argentina
a respecto de dos personas
porque las otras están muertas
es la necesidad de una cooperación,
de una colaboración por parte de la justicia española,
es el último reducto ya que le queda
después de que el tribunal supremo
prohibiera prácticamente ese tipo de investigaciones.
Es un rayo de esperanza,
es la apertura como aquí ocurrió
en el año 96 cuando investigábamos
los crímenes de la represión argentina,
es esa posibilidad que da la jurisdicción universal
frente a crímenes de lesa humanidad,
de genocidio, de terrorismo,
es decir, siempre hay una posibilidad.
Estos días en España en setembre
ha estado el grupo de trabajo de Naciones Unidas
sobre detenciones arbitrarias
e desaparición de personas
e es muy duro que vengan
e nos digan que le digan al gobierno español
e que nos digan a todos los españoles
porque de alguna forma todos somos responsables,
es decir, ustedes no están cumpliendo
con las víctimas,
ustedes están santificando
e consolidando la impunidad
porque no hacen lo necesario
para que enistía se derogue
o no se aplique al menos a estos principios
porque no hay ni un censo de víctimas
máx que el intento que yo mismo hice
con las víctimas en el jugado central
distrucción número 5,
no hay ningún programa nacional
de reparación histórica,
ni un memorial como en muchos países,
yo mismo estoy trabajando actualmente
en el espacio para la memoria en Buenos Aires
al frente de un centro de derechos humanos
con auspicio de unesco
donde estaba la Escuela Mecánica de la Armada
que fue uno de los centros de detención clandestina
donde 5.700 personas
fueron torturadas, desaparecidas
e solo 160 recuperaron súa libertad
e agora es un espacio para la memoria
de encuentro, a mi me maravilla
cuando estoy trabajando allí
e veo colegios enteros
que vienen a pasearse por los distintos edificios
donde se les explica lo que fue
e lo que ahora hay
plaza de mayo, abuelas de plaza de mayo,
hijos, centros de derechos humanos,
es decir, unha recuperación
que anula esa impunidad
que durante tiempo hubo
e que agora allí sí
la justicia está dando ejemplos.
Lo dije en su momento
cuando la organización
me del de asociación
de magistrados e jueces
e fiscales europeos
que aglutina a 15.000 profesionales
de la justicia solicitaron
que eso se produjera así
lo agradeci,
yo creo que a la justicia
se la puede servir
e lo estoy haciendo ahora
desde otros ámbitos
e incluso con mayor fuerza
e libertad que antes
lo pudiera hacer,
son esferas distintas
momentos distintos,
se llegara ese momento
tomaria unha decisión
en la misma línea
que siempre ha actuado defensa
de víctimas
desde la judicatura
o fuera de la judicatura
yo creo que
ahora estoy descubriendo
el mundo de la abogacía
e creo que hay muchísimas cosas
por hacer
también muchas cosas que cambiar
e unha línea
también ética dentro
o ejercicio
de la profesión de abogacía
fundamental
de modo que yo creo
que se pueden seguir
cumpliendo esos objetivos
pero se llega el momento
ahí tomaremos la decisión
