En esta videoguía de la provincia de Castellón os contare los lugares que he conocido con una
gastronomía espectacular y además son accesibles con silla de ruedas y handbite.
Comenzaremos por Montanejos ya que en el paseo de la Fuente de Baños tenemos un restaurante fantástico.
Bueno, esto de pasear a gota eh, ira hambre. Mira, que está bien. Hombre, vamos a comer en el rile.
La cerveza de Montanejos, bidironera.
Así que estáis la hamburguesa. La montanejos. Con queso de cabra, jamón y cebollita.
Sí, señor. Estamos aquí en el restaurante del río y con un chupito de melocotón. Esto tiene una pinta.
Por el paseo marítimo de Verigasín hay varias terrazas adaptadas. Una de ellas es la sadúl,
que se come de maravilla echando el quijito de la noche. Los espacios son muy amplios y además
tiene baños adaptados. Un merecido momento relax. Con una cervecita.
Oh, rabo de toro.
Estamos en la bodega del carmelitano de Verigasín.
Qué bonito.
Ahora bodegas carmelitano hace el ligor, igual que los mujeres.
Aquí no entra nadie. Somos unos privilegios que nos van a enseñar la destilación.
Nuestras ginebras se destilan en el alambique y las destilamos dos veces. Llevado la destilación.
Son dos jornadas de trabajo. El primer día hacemos una destilación de los botánicos
y el segundo día se vuelve a redestilar el alcohol que hemos obtenido.
Enclavemento fuerte. Me pasa, me convoca.
Hay que empezar de derecha a izquierda porque vamos de menos graduación a más.
Moscatel, bermut, avellana, licor de café y licor carmelitano.
Qué moscatelínco más rico.
Estamos en el mercado central de Castellón de la Plana porque una de las cosas que más me gustan
es conocer a los lugareños por lo que comen. Es fantástico.
No podemos irnos de Castellón de la Plana sin probar las rosquilletas, que son típicas de aquí.
Estas además con aceite de oliva.
En Castellón, la capital, optamos por un restaurante donde lleva varias generaciones
ofreciendo lo mejor de la comida mediterránea.
Vamos a comer en un sitio que nos guarda una sorpresa que debe de ser espectacular.
Estamos en el grau de Castellón.
Es el restaurante mediterráneo que no tiene paños adaptados, aunque su personal es amabilísimo
y trata la comida con mimo y corazón.
Pues serviremos la banda, patata, pulpo, gallinete y rape.
Es espectacular.
En Oropeza probamos un restaurante fantástico situado junto a la playa.
Estamos en Oropeza, en la rocería de Eniola, bien situado junto a la playa.
Se accede sin más de las arquitectónicas y tiene baños adaptados.
Muy bien, muchas gracias.
Arroz con bocabantea, que no lo pesa, que maravilla, impresionante, mucho más rico que los que hago yo.
Ya no soy el que mejor arroz con bocabantea, es este.
Nos vamos hasta Peñísola para disfrutar en el restaurante Lespigó, que se encuentra
a Olillas del Mar. Tiene baños adaptados y unas vistas espectaculares.
Bueno, que maravilla. Muchas gracias.
Con estas vistas estamos disfrutando de una gastronomía local.
Ya veis, que maravilla, frente al Mediterráneo.
A ver, que traidosco, madre mía. Mirad que arroz más rico, que maravilla.
Cuando llegamos a Sintorres, ya cae la noche.
Aunque todavía llegamos a tiempo de disfrutar de unas tapas de autor riquísimas en el restaurante El Ring.
Tiene una rampa de acceso y baños adaptados.
Es que bueno, ahora he cogido más que sí cociantes.
Si pernoctáis más de una noche en Sintorres, os recomiendo el restaurante El Faisero.
Es una maravilla. Forma parte del hotel que está al lado, que también está adaptado.
Lo tenéis en altodemata.com.
Este es el restaurante El Morella, y es el sitio donde vamos a comer.
Aquí tenemos unas croquetitas. Estas redonditas son de pato y poa, y estas otras son las típicas morellanas que llevan carne de cocido.
Un revoltito de boletos para seguir el cabrito de Morella al horno.
Que olor. Solo por el olor ya te alimentas.
Qué rico. Es de aquí de Morella.
Cojadita natural hecha en casa. Típica de aquí de Morella.
Como ya imaginareis, la comida sabe tan rica gracias al excelente aceite de oliva virgen extra.
Nos encontramos en el museo del aceite y ya habéis visto que hay una plataforma subescalera y vamos a disfrutar como si no hubiera mañana.
Disfrutamos con la cata de este aceite de oliva virgen extra de la Sierra de Espadán y por supuesto de excelentes productos Burbet.
Llegamos a Canet Lorros para disfrutar entre olivos milenarios a bordo de mi handbag y tener una experiencia brutal. Nos espera Hilari para contarnos todos los secretos de su aceite.
Una cajita de aceites.
Sabe a huevos fritos.
Habéis disfrutado. Con los sabores de este fantástico aceite llega el atardecer.
Y antes de marcharlos de Canet Lorros, Ángel, un buen amigo, nos quiere mostrar su bodega y sus fantásticos vinos.
¡Lestanquer!
Toda la info de este viaje tenéis en asaltodemata.com. Gracias a todos por acompañarnos en este viaje.
¡Corte, corte, corte!
