¿Cómo percibimos el mundo? ¿Qué nos hace felices o tristes? ¿Qué es un pensamiento
y cómo imaginamos? ¿Cómo aprendemos, tomamos una decisión y por qué olvidamos? ¿Cómo
coordinamos nuestros movimientos? Aunque parecieran abarcar aspectos muy distintos de nuestra vida,
todas estas acciones y reacciones son el resultado de la función de nuestro cerebro,
que es producto de complejas redes neuronales que están formadas a su vez por cientos de
miles de neuronas que se conectan y comunican permanentemente.
¿Pero cómo se establece, se mantiene y se modifica nuestro sistema nervioso? ¿Cómo
funciona lo largo de la vida de un individuo y qué lo hace fallar? Hoy desconocemos gran
parte de las respuestas a estas interrogantes. Para contribuir a responderlas y para que ese
conocimiento se genere, nace en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, el Instituto
de Neurosciencia Biomédica, BNI, un centro financiado por la iniciativa científica milenio
del Ministerio de Economía del Gobierno de Chile.
De manera integrada, multidisciplinaria y utilizando diversos modelos genéticos, el
BNI explora la organización estructural y funcional del cerebro en condiciones normales
y patológicas, tanto a nivel de organismos completos como a nivel celular.
El Instituto capacita a una nueva generación de investigadores y clínicos en un entorno
vibrante, produciendo investigación de alto nivel y transfiriendo el impacto de sus descubrimientos
a la sociedad. Además, BNI acerca la ciencia a la comunidad y se vincula con sus intereses.
Está integrado por más de 200 personas, trabajando en 8 líneas de investigación, desde el nivel
subcelular hasta la exploración del sistema nervioso completo, con apoyo de las matemáticas
aplicadas y el estudio de las patologías.
Las neuronas son células muy largas y de arquitectura muy compleja. Nos interesa comprender
cómo ellas organizan territorios que están muy distantes del cuerpo celular y que son
fundamentales para la función del sistema nervioso.
Como las moléculas que se encuentran en la superficie de las células neuronales, actúan
inhibiendo la reparación de las neuronas en el sistema nervioso cuando esté dañado.
Nuestro laboratorio estudiamos la synapsis. Para esto usamos la mosca del vinagre del
sofilamenogaster, que nos permite la manipulación genética in vivo de manera de estudiar desde
lo molecular a la conducta.
El sistema nervioso está formado por neuronas de muchas variedades diferentes. Nuestro trabajo
es tratar de entender cómo se genera esa enorme diversidad de neuronas en el cerebro.
Nuestro cerebro parece simétrico, sin embargo, sus mitades derecha y izquierda son distintas.
Estas diferencias surgen en el proceso del desarrollo en el embrión. ¿Cómo participan
los genes en el proceso? ¿Cuál es su papel en el funcionamiento normal del cerebro?
Nosotros estamos estudiando el proceso de plasticidad sináptica, entendiendo cómo
las neuronas cambian sus propiedades en función del tipo de estímulos que reciben.
Cómo las distintas partes del cerebro colaboran para poder percibir o tener emociones. Y
también cómo estas funciones son alteradas en personas que sufren patología mental.
Mi laboratorio se dedica a la búsqueda de información dentro de sistemas microscópicas
más allá de la percepción humana.
Para entender el porqué se desarrollan distintas enfermedades neurodegenerativas con el fin
de encontrar mecanismos moleculares cúmoles. Y a través de esto tratar de desarrollar estrategias
terapéuticas experimentales. Nuestro laboratorio busca alternativas terapéuticas
farmacológicas para prevenir los efectos que induce la fíxia perinatal.
El objetivo fundamental es tratar de que los nuevos conocimientos en neurociencia puedan
ser aplicados en la práctica clínica, fundamentalmente para tratar de mejorar el diagnóstico y el
tratamiento. Yo creo que la aplicación práctica de gamos de los conocimientos en neurociencia
van a ayudar a mejorar el nivel de salud mental y física de nuestra población.
Estas ideas generan más de 35 publicaciones internacionales al año. Actualmente contribuyen
a la formación de más de 90 estudiantes de pregrado y doctorado y estimulan la imaginación
de miles de personas. BNI es una corporación sin fines de lucro que busca establecer un
sello de reconocida calidad científica que contribuye a la competitividad de Chile.
Ven y conocenos.
