Hola. Buenas noches. Buenas noches. Perdón, bonamit.
¿Cómo lleva algo del proceso? El proceso de acercamiento a Jesús del Azaré.
Hoy os vamos a presentar a un grupo que yo ni entro ni salgo, ni quito, ni pongo.
No sabéis la que os va a caer encima. Gente más mala que ésta, no lo he visto, yo es mi vida.
Mira, mira, si miráis el plan que tienen aquí abajo, es de pena.
Oye, pero por encima de todo, yo os quiero felicitar.
Porque me he enterado que soy gente que está ahí en búsqueda de un hombre que se llamaba Jesús del Azaré.
Pero os voy a contar esto que no saben aquí. La humanidad se ha movido con cuentos.
A los niños los duermen con cuentos. A los hombres los entierran con cuentos.
Los casan con cuentos. Los entrampan con cuentos. Y los gobiernan con cuentos.
Pero una vez, cuando le preguntaron a ese amigo huesto, Jesús del Azaré,
un hombre que sabía más que brillar, le dijeron, maestro, lo de maestro por peloteo y por demasiado fuerte.
Maestro, ¿qué tengo que hacer yo para salvarme? Le dijo, pues solo sabrás tú, que eres maestro de la ley.
Fíjate el apuro que pasó al hombre. Tuvo que decir, amar a Dios sobre todas las cosas.
Y al próximo, como a mí mismo.
Dice, pues eso es, hazlo, mi hermana.
Y dice el tío, claro, no queda malamente, dice, sí, sí, muy bien.
Pero, ¿quién es mi prójimo? Dímelo tú. Maestro, bueno, dímelo tú.
Y Jesús, que sabía más que dice, pues mira, te había contado lo que pasó en un camino muy peligroso.
El camino que va de Jerusalén a Jericó. Y esto es lo que pasó.
Ay, que se me ha caído la caja con los dineros.
Menos más, gracias mi arma. Menos más que está tú aquí.
Precioso.
A ver, mira, voy, voy a Jerusalén.
Y voy a comprar un montón de cosas.
Ahora, yo llevo este canto con una bolsa, con dinero, y está aquí.
No quiero ni pensar, de alguien sepa, te voy por este canto.
Porque hay muchísimo chorizo.
Sí, como se lo, como te lo digo, chorizo.
Y lo solo en el gobierno, ¿eh?
Ya no se me cae.
Vamos a ver.
No viene nadie, ¿no?
Es que se ve que ha aprendido que en este fin de semana este hombre.
Se ha quedado como todo.
Bueno, que Dios me coja confesado que voy hasta este camino.
Ah, tiene me.
Yo ya he abogado el estado.
¡Aquí con las manos!
¿Por qué me he abogado las manos?
Pero ¿qué tiene?
¿Qué me das es lo que llevo?
Pero, pero, ¿cómo te llamo? Me llamo Montoro.
¡Venga!
¡Toma!
¡Toma!
¡Y toma para que aprendas!
Y ahora, le voy a aplicar una ley que se llama...
¡Amodinamiento!
¡Ay!
¡Ay, señor!
¡Echo yo a poder este esto!
¡Ay, Dios mío!
¡Qué malo estoy!
¡Ay, quedó lo más grande!
¡Soy hijo de la gran...
¡No puedo!
¡Ay, Dios mío!
¡Qué mala suerte!
¡Van a quitar dinero!
¡Y miren cómo me ha dejado!
¡Mare niños!
¡Ay!
¡Ay!
¡Sáquenme la química!
¡Estoy medio muerto!
¡Que no quiero morir, maliente desierto!
¡Que alguien me ayude!
¡Por Dios mío!
¡Que alguien me ayude!
¡Por el libro de mormón!
¡Que alguien me ayude!
¡Ay!
¡Ay, mi hermano!
¡Ay!
Hay moreta que querer a este pipi, no poder a la vaya
o a él me atreta.
Me ve a Angola Marrueco, he saltado la valla
y resulta que todavía no tengo papeles.
¡Ay, cómo me vi a Esperanza Guirri!
¡Ay, qué amor de mi país!
¡Y estoy sin luz, sin agua, chinga y china!
¡Y si no ya seguían dando la alba!
¡Ay!
¡Esto qué es!
¡Será un inmigrante!
¡Será un sin papeles!
¡No te puedo ayudar que me coge Esperanza!
¡Ay, por Dios mío!
¡Ay, cótame!
¡Ay!
¡Ay!
¡Sáquenme la química!
¡No quiero morirme en este desierto!
¡Ay!
¡Sáquenme la química!
¡Qué malamente estoy!
Por ahí viene alguien que le va a ayudar, seguro.
¡Ay, vengo!
¡Vengo de la que te quésis, hermanos niños!
¡Dos poderosos!
¡Vengo de enseñarle a la gente, a los niños!
¡Quién es tu prójimo!
¡Tú prójimo!
¡Es el que tiene al lado!
¡Quereros, hijos míos, ayudaros!
¡Voy a seguir andando!
¡Va!
¡Ay!
¡No puedo!
¡Ay!
¿Por qué? ¿Por qué tan robado?
¡Tú qué quieres que me peguen a mí también!
¡No puedo!
¡Me voy a decir mis aguas!
¡Ay!
¡Ay!
¡Ay!
¡Ay!
¡Ay!
¡Ay!
¡Ay!
¡Ay!
¡Ay!
Mirense por ahí, por ahí,
por ahí uno que que a mí tal el beso,
porque está muy dest International,
que me la ha echo muy fuerte,
pero aquí está elbaué.
No estamos loco.
¡Sabe es lo que queremos viva, compartida!
Tó presentation (?)
Oye, on Tea again,
Uy, chiquillo, me voy porque he quedado, no, obvio que estaba allí, porque sé que no quiero escandalizar a las criaturas, como ustedes, ¿eh?
Y yo voy a decir, voy un poquito de costo, voy, ayúdame, que te ayudé, sí, ¿qué te ha pasado a ti?
Que me han robado, que me han pegado, que me han insultado, que me han robado sin insultado, digo yo, pero es verdad.
Me han dicho esto, hombre, cuera mi brazo, tío.
Ven pa' acá, ve aquí, ay, ay, gracias, gracias.
Mira aquí, que no decía valer, ¿eh?
Venga, que te voy a llevar, ahorita me te cure, que esa gerida vaya, ¿por qué te las paro también?
Bueno, mire, me sonero, le voy a dar 200 babos pa' que cuida este hombre, y a la vuelta, si ha hecho más gasto de quien conviene,
usted tampoco se pase, que conozco lo que es el espíritu comercial de la gente.
Si usted ve que ha gastado algo más, aquí está el servidor de usted.
Bueno, pues aquí acabó la parábola, el cuento que le contó Jesús.
Porque claro, hubiese quedado un hasta bonito diciendo, mira, el prójimo, ¿eh? ¿A qué? Que viste como tú, que habla como tú, que tiene papeles como tú.
Que es honesto y honrado como tú, pero no, él lo llevó al peor de los caminos.
Y usted, ¿transitáis por los caminos? ¿Eh? Me he dicho que no.
No, me he dicho que no, me he dicho que no, me he dicho que no.
Gracias.
¿Quién es mi prójimo? No es judío ni gentil, ni ruso ni americano, ni blanco ni negro, ni cristiano ni musomán, ni creyente ni ateo.
Es todo hombre, toda mujer que encuentro necesitada en mis caminos de Jericó de la Vida.
Gracias.
