Bueno, aquí estamos de nuevo ensangando el manjadez, lo de siempre, un roque, una tortilla
la ciudad mezquita de Baguerhat está situada en la confluencia del río Ganges y Bramaputra,
declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco, en sus alrededores se levantan
cerca de 50 monumentos históricos, siendo el más importante, la mezquita Sath Gombugh.
Said Kumbhat, la mezquita más grande de todo el país, su nombre significa la mezquita
de las 60 cúpulas, sin embargo, no tiene 60, sino 77, y algo más tenía que decir,
la mezquita tiene aspecto de fortificación, con gruesas paredes de ladrillo y cuatro
torres en sus esquinas, su exterior casi carece de adornos y en su interior, al que se pueden
acceder por alguna de sus 11 puertas, lo veremos lleno de pilares y arcos, se trata
de una construcción muy sencilla.
Cursamos la carretera para visitar la mezquita Singara, la cúpula amplia y fuerte, se apoya
en las gruesas paredes de ladrillo, no precisamos más de 10 minutos para verla, muy cerca
se vea la mezquita de las 9 cúpulas, sobre las paredes de ladrillo se apoya la gran
cúpula central, bordeada de otras 8 menores, su verja cerrada, bloqueaba la puerta de acceso,
pero apenas tuvimos que esperar un minuto para que apareciera el Game Master y nos la
riera, con el aconsiliente visita guiada y a bueno de sus honorarios.
En este lago sagrado hay un par de cocodrilos que los alimentan regularmente con pollo,
ni crecioreis para con una pistola.
Vamos a ver si localizamos al cocodrilo, tenemos a una voluntaria, ¿Quién le pega la patada?
La cosa esta difícil, no os vamos a comentar la pesadilla que ha sido el borde, el mejor
hotel del barco, el de Marujo, quería decir que es el único hotel que hay, este chaval
ha dicho que es el único hotel que hay ayer, no lo he visto, no colapse, no colapse.
Bueno esto me parece que es mejor, porque en los videos parece mucho mejor de lo que es.
Bueno mira, solo con ensenar la pared les va valer, de verdad, te quejas por bordeadas.
Eso son escudos, por supuesto el colchón, sientate en el colchón hacen como las famosas
cuando se sientan en un colchón, pero bota, bota, pero que bote.
Hola amigos, aquí estamos en un autobús de Superlujo, en un autobús de Superlujo, nos
vamos a Mongla, para él son los underpars, es donde hay tigres, cocotrilo, leonesa, proculebrasco,
y aquí asándome de calor estoy al solito de Bangladesh, y ustedes no lo ven, pero
ya se está remolidando gente detrás de la urna, mientras él me graba, una constante.
Yo me voy ahora tragándome el humo del autobús, chupi, tentángalas de llorar otra vez.
El sufrimiento tras sufrimiento, no, porque hoy no hace tanto calo.
Abandonamos Bajergat y nos encaminamos más al sur hacia la ciudad costela de Mongla,
ciudad de entrada a los underbans, el mayor manglar del mundo, la única forma de llegar
a hasta las estaciones forestales que salpican los manglares es a través de una excursión
privada de precios bastante caros para los estándares del país.
Desde Mongla los underbans comienzan 5 kilómetros río abajo, la estación forestal de Karanghal,
la más cercana, se encuentra justo al inicio del bosque.
Probable dicen que veamos tigres, si, vamos a ir inalando, tomando el sol o cazando, lo
que vamos a ver hoy.
Desembarcamos y tras ver la muda de un enorme serpiente y el esqueleto de un tigre muerto
hace años, intuimos que eso iba a ser lo más cerca que íbamos a estar de un tigre
de vengala.
El recorrido del manglar se inicia para una apropiada pasarela de madera, no tuvimos
la suerte de vermonos aunque sea un llamativo pájaro carpintero y una aguila.
La espesura del manglar es tal que impide poder ver más animales aunque se los oiga.
Llegamos hasta al dos grandes pozas cerca del edificio de la estación forestal, en
ellas viven unos cocodrilos adultos que son alimentados por los guardas forestales.
Las pozas están rodeadas de un alto muro de ladrillo y en las puertas candadas un letrero
avisa que los cocodrilos son peligrosos.
El día está muy nublado, así que aun siendo primera hora de la mañana iba a ser muy poco
probable que vieramos a algún ejemplar adulto tomando el sol.
La mayoría de las crías tienen un par de meses y miden cerca de un metro y medio, pero
en una de las piscinas había un ejemplar de unos dos metros y medio que se encontraba
escondido en el fondo de la misma, fuera del alcance de la vista.
Uno de los guardias nos hizo el favor de llamarle increíblemente el cocodrilo, obediente
fue a su llamada.
De vuelta a Mongla pudimos disfrutar de una de las especies del fin de Aguadulce, el
del fin del Ganges y que está en peligro de extinción.
Tienen un morro largo y puntiagudo, característica de todos los delfines del río y sus dientes
son visibles incluso con la boca cerrada.
Sus ojos carecen de cristalino, así que son ciegos, algo que no les importa pues viven
en un medio, el agua turbia, donde la visión no es muy útil.
Se mueven y cazan por ecolocalización, se alimentan de una gran variedad de camarones
y de peces, incluyendo carpas y el pez gato.
Está prohibido pescarlos y comerlos por ley, además a los pescadores locales no les interesa
su carne.
Lamentablemente muchos perecen porque se enredan en las redes que se lanzan de lado a lado
de los ríos.
Recientemente el gobierno ha creado varias áreas protegidas para evitar que se extingan
como ya ocurrió en China en el 2006 en el río Jiangxi.
El pequeño poblado que se asienta a sus márgenes debe cambiar con frecuencia sus casas, pues
con un cadamuzón la orilla del río retrocede unos centímetros.
Así los palafitos que se encontraban a unos metros de la orilla, al cabo de los años,
están adelantados hasta el mismo borde corriendo el peligro de que sus pilares, que se hunden
en el fondo lodoso, terminen cediendo y la casa acabe cayendo al río.
