Dende fe y tres sanos estamos formando un pequeño equipo ambulante para
sacarle mail a algunas casas de comarca. Son colmeas de personas que, por ser
mayores o por otros motivos, se no pueden trabajarlas. Así que, íbamos a sudarles
haciendo yo su mantimiento y a extracción de humel.
Estamos en un píero de José en Ourobello. Estas que venden por aquí voando no son
avellas, son vespas velutinas.
Antes sacamos de humelas casi 50 colmeas que tienen.
Yo senté de marchar a otros apiarios o a las vecinas y trabajo por hacer.
Imos corresir de las piqueiras para que entren a estar en las avellas, mes nomas
velutinas. He una medida que tomamos en torsencia de la situación y algo
temporal para que las velutinas no acaben con los ensamios.
A producción de José Bairso de 750 kilos a 350 kilos aproximadamente.
Aquí pueden ver como las velutinas se medieron los apiarios. Usan las tablas de
bodas, colmeas, entranelas. Se ha comido algunos ensamios enteros y me ha disto
domen los panais.
¿Estás capa? ¿Vale? ¿Se acuden las salas? ¿Sabíamos que se acudieron?
¿Sabíamos que se acudieron a las salas?
Las avellas no pueden salir de la colmea, que son atacadas constantemente.
Los ensamios que están más fortes forman grupos de aportas y las avellas
agarran, se forman una masa compacta que intimida a la velutina.
El que sirve de colchón para recibir las sobreiras que vienen cargadas, el que se les han caer
sobre sus compañeras.
Estamos pechando a las piqueiras con varios métodos. Dependiendo de lo fondo,
eméis dos materíais que podamos reciclar.
Los furadinos tienen 8 milímetros, los que tienen un poco, pasan normal.
Y por aquí pasan a ver la velutina, a ver si por el col de 6 no pasa.
¿Qué es esto?
¡A ver ahí!
¡Ah, a la izquierda!
¡Parece por la izquierda!
¡A ver!
¡Parece por la izquierda!
¡Parece por la izquierda!
Este lugar es oscurras. Tuve de medicarme siempre a tibocormeas, ahora quedan de tres,
anda mayor si no puede atenderlas.
A su afilia gustan de manteras colmeas y vimos a su darje.
Él es, no venden o mel, e tampoco consumen mojito.
Regalan yo a familia, a las vecinas, a amigas.
Una vez sacadas a salzas o mel, metemos el tratamento para barro a las cámaras de cría
y revisamos un poco a sensamios.
Estamos en Obre. Este apiario fue menguando en los últimos años.
Esa es su mente y desqueda una colmea, asediada por las velutinas, claro.
Como esta parte a piqueira, para que no entre las velutinas y me disponea el tratamento de barroa.
Esto es un gorra medio, ¿eh?
Pepe o dono de colmea. Ahora se han un trabajas colmeas por la suidad.
Estas avellas son para Centenova.
Ahora estamos en Miracha Monfero, este ono sopiario.
Temos seis colmeas en dos lugares cercanos.
Aquí hay algo menos de velutina.
O hubo un tempo, no hay mojito, no que cada casa tenía sus avellas,
para que se acaban o mel para o consumo de maíz acera.
Y algún tiempo antes, parte de Sameda y de Sacera ian para convento de Monfero,
como se cita por ejemplo, un anuario bregantino.
Ahora, por anuasa zona, conseguimos enganchar algunas vecinas a recuperar la tradición de tercolmeas na casa.
Compartimos y reciclamos su material y los conocimientos de nuestros mayores.
¡Suscríbete!
